El Gobierno de Blair "no quiso que se discutiese el impacto de nuestra política exterior en la radicalización" de los musulmanes británicos, criticó West durante un seminario sobre protección de edificios dirigido a arquitectos e ingenieros, del que informa este miércoles el diario "The Guardian".
"Lo ocurrido en Gaza no nos ha ayudado en nuestra estrategia contra el radicalismo", afirmó el asesor antiterrorista, quien dijo estar bien informado por sus contactos dentro de la comunidad islámica sobre lo que preocupa a sus miembros. Según West, la ofensiva israelí contribuyó a la percepción generalizada entre los musulmanes de la existencia de un "vínculo" estrecho entre Israel, Estados Unidos y Gran Bretaña, y puede haber favorecido a Al Qaeda, según sus informantes de esa comunidad.
Influencia
Las organizaciones islámicas radicales han aprovechado el conflicto de Gaza para incrementar su influencia tanto en las universidades como en las comunidades locales, señala "The Guardian".
Este fin de semana, el grupo Hizb-ut-Tahir, al que el Gobierno británico había pensado en ilegalizar, se manifestó en Londres con carteles en las que aparecían imágenes de mujeres y niños palestinos heridos y el eslogan: "¿Quien defenderá a los niños de Gaza?".
Hace unos días, el director del MI5, servicio de información británico, Jonathan Evans, advirtió también de que el ataque de Israel daba munición ideológica a los extremistas activos en Gran Bretaña.
