El proceso de identificación de los cadáveres es muy complicado porque los restos, en muchos casos, fueron calcinados casi por completo, por lo que habrá situaciones en que los familiares esperarán más de un mes para proceder a su entierro, según los expertos.
Ocho incendios arden sin control en Victoria, pero no amenazan directamente a ninguna zona poblada. Los bomberos enviados por Nueva Zelanda intervinieron hoy en el frente de Yarra con técnicas "secas", que son útiles en bosques de eucaliptos porque no utilizan agua y emplean como medidas de contención quema controlada y cortafuegos subterráneos, este último para evitar que el fuego se propague por las raíces.
El portavoz de los bomberos, Russell Rees, indicó que las previsiones meteorológicas son favorables, pero el bosque continúa estando muy seco y es muy fácil que se reanimen los incendios si el viento sopla en cualquier momento.
El pirómano acusado, ante el tribunal
Un hombre acusado de haber provocado el incendio de Churchill, que causó al menos 21 muertos el 7 de enero pasado en este municipio del sur de Australia, comparecerá este lunes ante la justicia australiana. La jefe de la Policía del estado de Victoria, Christine Nixon, pidió a los ciudadanos que reine la calma, que no se manifiesten públicamente y que permitan que se aplique la justicia.
El periódico "The Age" asegura que el individuo tiene 39 años y que fue arrestado el viernes en el municipio del que es vecino, Morwell, situado al sureste de Melbourne, la capital de Victoria, donde fue interrogado durante varias horas. El sujeto fue acusado el viernes pasado de iniciar un fuego que causó muertes, de provocar un incendio forestal y de posesión de pornografía infantil, tras lo cual fue trasladado a Melbourne por razones de seguridad.
Los fuegos, algunos provocados, comenzaron el 7 de febrero cuando la región meridional de Australia llevaba dos semanas bajo una ola de calor sin precedentes. Además de los 181 muertos oficiales, los incendios destruyeron 1.800 casas, arrasaron 455.000 hectáreas de terreno y causaron 7.000 personas desplazadas. La Policía continúa investigando el origen de otros dos incendios sospechosos, el de Marysville y el de Kinglake.
