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Humphrey Slater, acción e intriga en una vida de novela

La vida del pintor, escritor y brigadista británico Humphrey Slater es digna de una sus novelas y bien podría haberse llevado al cine, pues en ella hubo acción, intrigas políticas y misterio. Su muerte no fue menos interesante que el resto de su existencia y está rodeada de ese halo de romanticismo que acompaña a personajes tan complejos y completos como el británico, comunista desengañado, miembro de las Brigadas Internacionales y combatiente en la Guerra Civil española. Fue justamente en España donde, en el año 1958, desaparecía la pista del novelista. Nunca se supo de su paradero, algo que no ha hecho sino engrandecer el misterio de su historia. Por primera vez en español, Galaxia Gutenberg/Círculo de lectores publica dos de sus novelas, El conspirador y Los herejes, en un intento de difundir la historia de una de las figuras más interesantes del siglo XX.

Los servicios secretos británicos, que durante años le habían seguido el rastro por sus actividades comunistas, dijeron que había muerto en algún lugar de la España en la que años atrás había combatido como miembro de las Brigadas Internacionales. Este párrafo podría pertenecer al final de alguna de las novelas de Humphrey Slater (1906-¿1958?), pero en realidad fue un capítulo más de su vida, y es que el inglés vivió uno de los momentos más complicados de la Europa contemporánea, el del ascenso de los fascismos y el nacimiento de la Guerra Fría.

Humphrey Slater
Slater combatió en la Guerra Civil española


Slater fue todo un personaje. Pocas dudan quedan al respecto cuando uno se adentra en la enigmática historia de su vida. Nacido en 1906, paradigma del intelectual y del hombre de acción, el británico apartó su carrera en el mundo del arte -estudiaba en una escuela para ser pintor- por su lucha contra el fascismo. Tanto le marcó el comunismo –para bien en un principio, para mal según avanzaba su vida- que rompió su matrimonio con Elizabeth Dorothea Robertson porque ella le obligó a elegir entre su matrimonio o su ideología. Por sus actividades anti fascistas, los servicios de espionaje de su país le tenían muy bien vigilado, y serían ellos los que, años más tarde, confirmaran que Slater había muerto en algún lugar de España, país al que había regresado para empezar sus memorias.

Lenta reconstrucción de su biografía

El historiador y pensador Isaiah Berlin en su libro La mentalidad soviética, hablaba de Slater, Victor Serge y Arthur Koestler como los tres escritores que mejor supieron retratar el verdadero rostro del comunismo. Curiosamente, fue la lectura de este libro la que despertó el interés de Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores por la figura del brigadista.
Slater no dejó que su ideología le enturbiara
“Descubrimos a Humphrey Slater leyendo el libro de Isaiah Berlin. El hecho de que no existiera en la actualidad ninguna edición en ningún lugar del mundo de sus novelas, nos intrigó, por lo que rastreamos en librerías de viejo y pudimos hacernos con ejemplares de sus libros”, explica a ESTRELLA DIGITAL Joan Riambau, su editor. El flechazo se produjo de inmediato, y Riambau comenzó así un proceso de lenta reconstrucción de su biografía a través de referencias en obras de contemporáneos como Cyril Connolly o en documentos desclasificados de los servicios de contraespionaje británicos.

“La investigación nos despertó una simpatía inmediata hacia un escritor que fue testigo de las turbulencias ideológicas e históricas del siglo XX, que vivió momentos de gloria y acabó completamente en el olvido. Recuperar sus novelas y dar a conocer su vida nos pareció obligado, tanto por el interés y la calidad de su literatura como por justicia poética”, sostiene Riambau.

Slater, quien según parece murió de malnutrición en Madrid en 1958, debía volver a a ocupar el lugar que merece, algo que se ha logrado con la edición de sus novelas en español.

Combatiente en la Guerra Civil y expulsado del Partido Comunista

Tras el estallido de la Guerra Civil española, en 1936, Slater, que hablaba ruso, francés y alemán, viajó a nuestro país, desde donde enviaba crónicas de la contienda, se integró en las Brigadas Internacionales y llegó a obtener el grado de capitán al mando de la batería antitanques británica, que participó, entre otras, en batallas como la del Jarama o Belchite.
Recuperar sus novelas y difundir su vida nos pareció obligatorio


Parece ser que el británico estuvo en la península hasta finales de 1938, y en esa época llegó a establecer contacto con destacadas figuras del comunismo español. Sin embargo, fue expulsado del partido en 1941. Como recuerda Berlin, Slater fue un hombre que no permitió que su ideología le enturbiara la vista y por eso supo entender el verdadero rostro del comunismo.

El novelista, al igual que otros militantes comunistas que se alistaron en las Brigadas internacionales, como George Orwell, “fue testigo excepcional de los desastres provocados por el estalinismo”, cuenta el editor Joan Riambau, y cita como ejemplo el caso de la novela Los herejes, que ofrece un retrato “tan descarnado como preciso del papel de los comisarios políticos en el frente o de las injerencias soviéticas en los planes de guerra del gobierno de la República”.
Humphrey Slater, El Conspirador
Cubierta de uno de los libros de Slater, publicado por Galaxia Gutenberg


La experiencia de la Guerra Civil hizo que tanto el británico como muchos otros intelectuales de su generación, vieran “cómo el peso de la historia acabó con el vigor intelectual y el apasionamiento ideológico de su juventud”. Tras la II Guerra Mundial, recuerda Riambau, esa generación “acabó arrinconada y olvidada”.

Vuelta a Inglaterra y publicación de Los herejes

Una vez fuera del Partido Comunista, Slater no tuvo problemas en centrarse en otra labor, la de formar voluntarios para formar la resistencia en caso de que Gran Bretaña fuera invadida por los nazis, trabajo en el que empleó las tácticas guerrilleras que aprendió durante la contienda española. Finalizada la II Guerra Mundial, fundó con el novelista George Orwell la revista Polemics, en la que colaboraron otros escritores como Henry Miller o Bertrand Russell.

Es en esa época cuando ve la luz su primera novela, Los herejes (1947). “La vida de Slater queda reflejada en buena medida en sus propias novelas, y así su divorcio por razones ideológicas aparece en El conspirador y su participación en la Guerra Civil española quedó trasladada en Los herejes”, explica Riambau.
Los servivios secretos Británicos


Los herejes es una breve reflexión sobre los fanatismos que lleva al lector desde la Edad Media en el sur de Francia hasta la Guerra Civil española. Tras este éxito, un año después se publicó El conspirador, que se llevó al cine protagonizada por Elizabeth Taylor. La novela cuenta la historia de una joven inglesa inocente y cándida que se casa con un oficial de la Guardia de su Majestad para descubrir que en realidad milita en el Partido Comunista y proporciona información a los soviéticos.

Preguntado por los motivos por los cuales las obras de Slater no se divulgaron en España, Joan Riambau considera factible que, “por el contenido ideológico de las mismas y por el pasado del autor, brigadista en la Guerra Civil española, ningún editor se sintiera inclinado a probar suerte con la censura en aquellos años”. La adaptación cinematográfica de El conspirador, sin embargo, sí se estrenó en español como Traición (en España) y como El traidor (en México). El editor recuerda que en el programa de mano del estreno español de la película se leía: “ ¡Una nación se derrumba minada por el espionaje moscovita! No deje de ver esta formidable película y sentirá la garra soviética hincarse en su propio corazón”.

Unas memorias truncadas por su desaparición en 1958

Estos dos títulos, rescatados del olvido por Galaxia Gutenberg, no fueron los únicos de la carrera de Slater, que aún publicó tres novelas más- Three among mountains, The malefactor y Calypso- y tuvo tiempo para convertirse en una de las figuras más sobresalientes de la intelectualidad londinense. En ese momento de su vida, Slater ya tenía material de sobra para sus anheladas memorias. Para ello, decidió regresar a España en 1958. A pesar de los años que habían transcurrido desde la contienda civil, los servicios de espionaje británicos aún le seguían la pista –“los archivos desclasificados contienen más de 500 páginas de documentos sobre Slater”, cuenta Riambau-.
Slater regresó a España para escribir sus memorias
Slater regresó a España para escribir sus memorias


Las memorias no llegaron a ver la luz, porque su rastro se perdió en la España de la posguerra sin que, a día de hoy, se hayan podido esclarecer más detalles sobre este misterio. El silencio cayó también sobre su obra, que no volvió a ser reeditada ni traducida. 50 años después, Galaxia Gutenberg/Círculo de lectores apuesta por la figura de Slater, un nombre imprescindible para entender un periodo convulso de la historia de Europa y una figura tan magnética como enigmática.

Riambau está convencido de que la apuesta funcionará. El conspirador y Los herejes son dos novelas que, literalmente, “se devoran”. Slater es “un auténtico mago de las tramas y sabe crear un clima de suspense que impide al lector abandonar la lectura hasta el final”. Tanto una como la otra, a juicio del editor, “fascinarán a quien se acerque a ellas” y, sobre todo, “ambas dejarán en los lectores la semilla de la reflexión acerca del fanatismo y la intolerancia”, explica. ¿Puede uno pisotear sus propios sentimientos a favor de una idea? ¿Dónde está el límite entre el compromiso ideológico y los más elementales sentimientos humanos? Dos preguntas que sí encuentran respuesta en estas novelas, la única prueba que conservamos del talento del misterioso Slater.