Llama la atención la comprensión de Zapatero con el sentir catalán,- en realidad con menos del 40% que son los que votaron el estatuto-, y le parece justo por tanto, el atender sus pretensiones. Dice que “en democracia, no se puede tapar la boca a la gente…” y con ello se permite “invalidar” la decisión del tribunal Constitucional.
Mire lo que supone en porcentaje sobre el total de población.
¡Ay si tuviera la misma sensibilidad para otros temas! ¿Se da cuenta de que la mayoría del país considera injusta su ley del aborto? (sí, aborto, no el eufemismo de interrupción del embarazo) ¿Sabe que muchos socialistas se han visto obligados a votar una ley con la que están en desacuerdo?
¿Por qué no es la misma sensibilidad?
¿Qué ha pasado con el talante? No hay talante ni para las mayorías. Sólo queda talante para las minorías cuando interesan para otros fines que nada tienen que ver con la voluntad del pueblo.
¡Esto es la demagogia más barata de la peor democracia!
Váyase pronto de vacaciones. El descansar ayuda a ver más clara la realidad.
