La sombra de José María Aznar sobre política nacional e internacional -acaba de calificar de "exótico" el triunfo electoral de Obama en Estados Unidos- sigue siendo alargada y se ensancha en el seno del PP a la misma velocidad que mengua la imagen y liderazgo del actual presidente de este partido, Mariano Rajoy, quien ayer, resignado y compungido, decía que si él fuera el presidente de FAES también había incorporado a María San Gil a la citada Fundación, como lo ha hecho Aznar. Aunque es sabido que la mencionada política vasca no habría aceptado esa invitación de ser Rajoy el presidente de FAES.
El presidente es Aznar, y ya nadie descarta que dicha Fundación esté al servicio de su regreso a la presidencia del PP, bien para ser el candidato a las elecciones generales del 2012, bien para desde allí elegir al que pueda sustituir a Rajoy en el 2011 o incluso antes si fracasa en las elecciones hoy a la vista en Galicia, País Vasco y europeas. Porque nadie en el PP da ya un euro por la permanencia de Rajoy en la presidencia de su partido, y menos aún en calidad de candidato a las elecciones generales del 2012.
La última y "manipulada" encuesta del diario El Mundo sobre el fracaso del liderazgo de Rajoy en el PP, y la apuesta del citado diario a favor del ex vicepresidente primero del Gobierno Rodrigo Rato, dan una idea de cómo se están desarrollando las cosas en el seno del partido conservador. Y ello a pesar de que la propia encuesta del diario El Mundo revela que una gran mayoría de los entrevistados, el 33 por ciento prefieren a Gallardón como el líder del PP -frente al 14 por ciento de Rato-, a la vez que confirman que el alcalde de Madrid, muy por delante de Rato y Aguirre, es el único político del PP capaz de penetrar en el electorado centro izquierda español consiguiendo simpatías y votos del PSOE, caladero que según el sondeo le está vedado a Rato y Aguirre, y que es decisivo para provocar un vuelco electoral en detrimento del PSOE y a favor del PP.
Sin embargo a pesar de que Gallardón es el gran ganador de la encuesta, el diario que controla Pedro J. Ramírez -que regresa a la foto del "balcón de Carabaña, con Rato y Aznar"- pone en su portada y página interior a Rato por delante de Gallardón, y parece dejar en un tercer lugar y alejada de las apuestas sucesorias de Rajoy a Aguirre, la que dicho sea de paso es la que está haciendo el trabajo, o la labor de zapa, frente al decaído liderazgo de Rajoy, con una energía y un empeño poco visto en la política española.
De todas maneras, todo apunta a que Rajoy ha tirado la toalla y ha vuelto como un corderito al redil de Aznar, su "padrino", y el padrino del PP que le ha impuesto a Mayor Oreja en la candidatura europea, que ha recuperado a San Gil, y que si de verdad Rato quiere volver a la política necesitará del dedazo de Aznar, como lo necesitó Rajoy. Mientras que Gallardón, por más que Ana Botella habite en el Ayuntamiento de Madrid, no parece que sea el preferido del jefe de FAES, porque entre otras cosas Aznar sigue empeñado en el discurso de la "derecha sin complejos", los "valores y los principios", abomina del centro político y todavía no ha renunciado ni a sus errores, ni a sus disparates.
Su calificación de "exótico" del triunfo electoral de Barack Obama -que José Blanco ha calificado de "racista", con cierta exageración- en Estados Unidos es otro disparate del ex presidente español, que augura un fracaso de la Administración de Obama frente a la crisis económica, a la vez que sigue empeñado en calificar de gran estadista a su amigo George W. Bush, sin duda el peor presidente de la historia de Estados Unidos, y su socio en los errores y mentiras de la guerra de Iraq que tan cara nos costó a todos los españoles en el 11-M y posteriormente al PP.
Naturalmente, esperar de Aznar un reconocimiento de la gran victoria de Obama, de la calidad de su Gobierno -donde permanecen dirigentes de la Administración Bush- y de su probado patriotismo es algo impensable en este personaje que parece haber perdido la cabeza y el sentido común y de la realidad. La sola foto de ayer de Obama en la Casa Blanca, rodeado de los ex presidentes Clinton, Carter, Bush padre y del vigente W. Bush, da una idea de cómo se hacen de bien las cosas en la democracia americana, la que, por lo que se ve, desconoce Aznar. Un ex presidente echado a perder que parece empeñado en que Zapatero siga en el poder, porque cada vez que abre la boca es sobre todo para hacer daño al PP.

