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Pablo Sebastián

Pablo Sebastián

Rubalcaba controla la crisis de Gobierno

07/04/2009 | 15:00 h.

Dicho está en estas páginas que al presidente Zapatero le pasan cosas muy extrañas porque muchas veces le ocurre lo contrario de lo que pretende, como si una mano negra se interpusiera en su camino. Pretendió sorprender con la retirada de tropas de Kosovo para luego llevarlas a Afganistán y este traslado se convirtió en una crisis diplomática cuando pretendía parecer un regalo de España al presidente Obama. Ahora cuando el presidente buscaba un doble golpe de efecto, su foto con Obama y el posterior anuncio de la crisis del Gobierno, resulta que desde Andalucía descubren la noticia de esta crisis y la foto con Obama queda en segundo lugar. Y, para colmo, Zapatero reta a los medios de comunicación a ver si adivinan los cambios que ya tiene preparados y los que podría añadir, porque todo apunta a que la crisis se le ha ido de las manos y podría ser más amplia de lo previsto inicialmente.

Para empezar, Zapatero se ha visto en la necesidad de adelantar la crisis ante el deterioro imparable de la crisis económica y la profunda depresión en la que parecía estar inmerso el vicepresidente Solbes, quien hace pocas horas decía que la recesión tocaría fondo en el segundo, tercer o cuarto trimestre, porque "no es fácil afinar". Al vicepresidente le estalló la Caja manchega en las manos, además de problemas y desavenencias en el interior del Banco de España, por lo que los cambios de Gobierno no podían esperar hasta después de las elecciones europeas del mes de junio, como pretendía Zapatero en un principio.

El segundo contratiempo fueron los errores de Kosovo de la ministra Chacón que al parecer aspiraba a la vicepresidencia primera que ostenta De la Vega. Pero los líos de la Chacón han acabado por enervar a los pesos pesados del PSOE que en el Gobierno lidera Rubalcaba y que parecen haber impuesto la presencia del presidente andaluz, Manuel Chaves, en una vicepresidencia, lo que por otra parte permite un relevo tranquilo que el liderazgo de Andalucía, que recaerá en el vicepresidente Griñán.

También en la sucesión de Solbes se aprecia la larga mano de Rubalcaba si se confirma que su amiga Elena Salgado será la vicepresidenta de Economía, y vamos a ver si De la Vega permanece en el cargo, lo que supondría contar con tres vicepresidencias y abogaría por un recorte de ministerios. Algo que ya dijimos hace meses en estas páginas puesto que el ministerio de Igualdad se podría transformar en subsecretaría de Asuntos Sociales, el de Vivienda en algo parecido en Fomento, donde podría desembarcar José Blanco para la sustitución de la catastrófica Magdalena Álvarez, y el de Educación podría sencillamente desaparecer, puesto que sus funciones ya están en Cultura y en Ciencia y Tecnología. De hecho este último ministerio podría integrarse en Industria, y falta por saber si Miguel Sebastián -que tantas tensiones tuvo con Solbes- seguirá en el cargo o si la nueva vicepresidenta Salgado exigirá alguien de su equipo y mas fácil de controlar. Y por supuesto falta saber si caerá o no el inefable Moratinos, bastante marginado en la gira europea de Zapatero. Bernardino León podría ocupar este cargo aunque a Rubalcaba le gusta más Javier Solana, otro de la vieja guardia felipista con quien Zapatero nunca tuvo buena sintonía.

En todo caso, son tales los problemas que están surgiendo en torno a esta crisis del Gobierno que Zapatero se ha perdido la primera foto de la Alianza de Civilizaciones, y hoy llegará a Madrid envuelto en su particular laberinto y empeñado en sorprender a los medios de comunicación con la lista de los ministros que sacará de su errática chistera. En realidad, aunque cambien los ministros será difícil que ello incida demasiado en las maneras de gobernar porque el principal autor del deterioro del Gobierno es el propio Zapatero. Y, lamentablemente, no parece que él vaya a abandonar. En todo caso la que se pensaba que iba a ser la crisis de la Chacón acabaría siendo la de Salgado, con Rubalcaba y Chaves, al fondo, la vieja guardia del PSOE que recupera espacios de poder ante el deterioro y la debilidad del liderazgo de Zapatero, que ahora esperan enmendar.

07/04/2009 | 15:00 h.

Pablo Sebastián

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