El diario pro socialista El Periódico de Catalunya anuncia la victoria del PP en las elecciones europeas del próximo 7 de junio, según el sondeo que ha publicado el domingo y donde los populares, a pesar de los casos 'Gürtel' y del 'Yakolev 42', aventajan en cuatro puntos al PSOE, en contra del empate técnico que hace pocos días anunciaba el CIS. Es con este sondeo optimista, que incluye una abstención del 60 por ciento, con el que Rajoy y la cúpula del Partido Popular se han dado cita en Alicante para arropar, tras el lío de los trajes, la presunta desnudez del presidente valenciano, Francisco Camps -"Paco, estamos contigo", le dijo el presidente del PP-, y en cierta manera, también, al diputado Federico Trillo, que estaba presente, aunque no fue citado.
Como las noticias en este país se suceden a gran velocidad, ahora resulta que la prioridad está en la gripe A, detectada en un cuartel de Hoyo de Manzanares (Madrid) y ocultada por la ministra de Defensa, Chacón, incluso a los niños de unos colegios que visitaron el cuartel cuando ya se había detectado la infección. La noticia de la gripe A y la irresponsabilidad de la caótica ministra de Defensa le han robado el protagonismo al 'caso Gürtel', que, por lo que se vio en Galicia, no tiene el suficiente impacto electoral, como pretenden el PSOE y su orquesta mediática.
Al final, lo que indigna a los ciudadanos, o los lleva a la abstención, no es otra cosa que la crisis de la economía y el paro, y las mentiras de Zapatero, que negó la existencia de la crisis, perdió un año y no ha sabido adoptar las medidas oportunas para hacer frente a los graves problemas que afectan al conjunto de los ciudadanos españoles.
Puede que incluso el debate, anunciado para hoy, entre los dos candidatos estelares del PP y del PSOE, Mayor Oreja y López Aguilar, no influya en el resultado electoral, salvo que Mayor se empeñe en hablar de ETA y del aborto y no esté a la altura del gran tema de la crisis económica y del paro, que son las cuestiones que pretenderá evitar López Aguilar, hablando de la guerra de Iraq, del regreso de Aznar y de los escándalos de 'Gürtel' o del 'Yak-42', siguiendo el guión que le han escrito en la Moncloa.
La campaña electoral europea arrecia y sube la tensión, aunque todavía faltan dos semanas que se van a hacer muy largas y en las que aún han de pasar muchas cosas, como la reaparición de Batasuna una vez que el Tribunal Constitucional ha caído en la trampa de ofrecerle el beneficio de la duda a la lista de Alfonso Sastre, sobre la que existía plena certeza de su relación con ETA y su entorno.
Un Tribunal Constitucional que sigue aplazando, imaginamos que por unos claros motivos políticos, la sentencia sobre el Estatuto de Cataluña, que, previsiblemente, harán pública tras las elecciones europeas y lo más cerca posible de las vacaciones del mes de agosto. La misma fecha escogida por Zapatero para ultimar, con el Gobierno de Cataluña, la nueva financiación de las Autonomías, para evitar una nueva bronca política poniendo de por medio el periodo estival.
De ahí la importancia que estas elecciones tienen tanto para el Gobierno como para la oposición. Porque no sólo están en juego el liderazgo de Zapatero y de Rajoy, o el comienzo de la alternancia al PSOE como dice el PP, sino otras cosas más que tienen que ver con la cohesión nacional. Y Zapatero sabe que las concesiones que tiene que hacer a los catalanes serán mucho más difíciles para él si sale derrotado en estas elecciones porque entonces habrá perdido credibilidad y legitimidad.

