Con la orejas gachas y acompañada de la corte del faraón, la ministra de la defensa nacional y de la integridad del territorio español -como bien dice la Constitución-, Carme Chacón, ha viajado a Bruselas a pedirle disculpas al secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, por el grave error, en fondo y forma, de la anunciada, por ella, retirada de las tropas españolas que están desplegadas Kosovo. Con ello, unido a las otras disculpas pedidas en Washington por Bernardino León y a Hillary Clinton por Moratinos, ya sólo falta que Zapatero se eche a los pies de Obama e implore la clemencia del emperador. Pero como dijeron días atrás los portavoces de la OTAN, "el daño ya está hecho", y el espectáculo que ha dado España ha sido de tronío.
Es decir -recordando una broma del ex canciller Helmut Schmidt sobre los tanques italianos-, la ministra catalana de Zapatero tiene una marcha hacia delante y cuatro marchas hacia atrás. Además, puestos a retroceder, vamos a ver si Zapatero rectifica también sus planes para promocionar al cargo de vicepresidenta primera del Gobierno a la famosa Chacón, que se nos quedó en muy poca cosa, y que se ha llevado una bonita colección de garrotazos tanto políticos como de los medios de comunicación propios y ajenos, y ahí incluido el diario El País, que de paso se ha vengado de Barroso, el enemigo público número uno de la libertad de expresión.
Quizás, por ello y para contraatacar, salió ayer Contreras, el de La Sexta, a dar un discurso sobre el futuro de las televisiones diciendo que sólo habrá jamón para tres -él supone que para Telecinco, La Sexta y Antena 3TV-, con lo que le auguran una muerte lánguida y en la mayor de las soledades a la Cuatro de Cebrián, donde truena todas las noches Gabilondo, como si él fuera un Moisés cabreado al bajar del monte Sinaí y descubrir el becerro de oro, que adoran los banqueros. En un intento, desesperado, los de la Cuatro por transferir a su televisión la misma audiencia que tienen en la cadena SER, lo que constituye un tremendo error. Porque los telespectadores, para empezar, no quieren predicadores que les riñan ni cosa parecida. La gente de a pie bastante tiene con la crisis económica y el paro, como para que venga un falso profeta a sermonearlos al anochecer y a darles doctrina política y moral.
La Chacón, ¡ay Carmela!, se ha rendido en la OTAN, y nuestra misionera la Santa María Teresa Fernández de la Vega debe de estar muerta de la risa a la vista de los "éxitos" internaciones de la catalana, que le quiere quitar el sillón de la Vicepresidencia del Gobierno para, desde allí, saltar, ni más ni menos, que sobre la Secretaría General del PSOE y sobre la Presidencia del Gobierno, una vez que Zapatero, en el 2016, se canse de gobernar y pase a ser el secretario general de la ONU y de la Alianza de las Civilizaciones, que es lo que estaban tramando Zapatero y Chacón, hartos de copas los dos, el día que decidieron gastarle a Obama la broma de la retirada de Kosovo, para luego decirle: ¡sorpresa!, te enviamos los soldados españoles a la guerra de Afganistán.
En fin, ya veremos si la Chacón sigue en el Gobierno y si Zapatero no acaba dimitiendo antes de que se acabe la legislatura, con lo que el cuento famoso de la lechera catalana y del Bambi muerto de risa se está desinflando como un suflé y vive momentos de enorme confusión. Hasta el punto que nos ha dicho el mismo espía del CNI que nos pincha los teléfonos a los periodistas que la Chacón le ha prometido al jefe de la OTAN que no sólo ya no se van de Kosovo sino que además van aumentar las tropas y trasladar a la base de España al mismísimo carnero de la legión.
P.D.: Insistimos en la pregunta: ¿considera la ministra Chacón que Cataluña es una nación? Y si es así, ¿cuántas naciones hay en España?

