Más exactamente, cuatro perlas de políticos catalanes , eso sí muy representativos de sus propias formaciones. No es tan seguro que , en esas afirmaciones, lo sean de una gran parte de la sociedad catalana, normalmente muy por encima de sus políticos.
Veamos lo que dice El País en su edición del lunes 24 de agosto en un par de páginas muy interesantes sobre el esperado fallo del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto catalán. Este fallo , según el diario, "amenaza la precaria situación del gobierno" ( muy cierto) y añade que " los partidos catalanes se unirán frente a una sentencia adversa" ( muy esperable).
El resumen de la situación sería como sigue. El PSC considera que el tribunal " no puede tumbar un pacto político". Curiosa afirmación porque uno, ingenuamente , creía siempre que la democracia y el estado de derecho es el gobierno de las leyes sobre las personas y quienes interpretan las leyes son los tribunales y, en este caso , la máxima instancia en estas materias según la Constitución. El PSC parece ignorar esto tan básico. Inquietante. ¿Qué opinará el PSOE?
Convergencia y Unión afirma que " la última palabra la tiene el pueblo de Cataluña". Como recuerda la crónica, el Estatuto fue aprobado por " el 73.9 por ciento de los que fueron a votar". A primera vista, ese porcentaje impresiona. Claro que no se aclara que "los que fueron a votar" una materia tan importante para Catluñ como afirman sus políticos, fueron menos de la mitad del electorado. Es decir, ese Estatuto lo aprobó un escaso tercio del censo. Estupenda "última palabra".
Esquerra descubre el Mediterráneo cuando afirma que "los magistrados funcionan por criterios políticos". Naturalmente y esa es una de las tremendas y antidemocráticas perversiones del sistema pero mientras eso no se cambie, las decisiones del Tribunal son válidas gusten a quienes gusten.
ICV dice algo así como que cualquier recorte a "los símbolos, la financiación y la lengua tendrá la respuesta unitaria del tejido político y social catalán". Lo del " tejido" está muy buen y es conforme con la tradición industrial de allí. Lo otro es " A las barricadas", algo plenamente coherente con la táctica de intimidación que sobre este tema han practicado últimamente estos partidos. Lo completa muy bien, el presidente del Parlament, que amenaza nada menos que con " una crisis de Estado".
Pues así estamos . Recuérdese que todo se inició con aquella brillante frase de Zapatero cuando le dijo a Maragall, entonces presidente de la cosa:"Pascual, aprobaremos lo que venga de Cataluña". Aquellos polvos, etc., etc.

