El Real Madrid salvó la "asamblea bis" con toda clase de pronunciamientos favorables. Ganó el sentido común y, con ello, la permanencia de Vicente Boluda en la presidencia, para evitar mayores tensiones se llegó al acuerdo racional del voto por correo, al modo constitucional, y se anunció la fecha aproximada para llegar al capítulo de las urnas.
Esta vez no hubo 'nanines' en la preparación. En esta ocasión no entraron como socios compromisarios amiguetes del Atlético y varios votantes más sin derecho a ello. Tampoco se votó a mano alzada con cómputo a cargo de las azafatas. Todo fue más serio, más propio de un club con solera y dirigido por gentes a quienes preocupaba más la limpieza del acto que los resultados del mismo. Por ello no existió ánimo de manipulación previa.
Boluda prometió elecciones para e1 14 de junio, o antes, y con ello dio el pistoletazo de salida a quienes se plantean la posibilidad de obtener la presidencia.
La primera cuestión que se plantea a los aspirantes es la posesión del millonario aval que se exige para ser candidato. Los dineros no son fáciles de obtener y podría darse el caso de que alguno de los que ha insinuado la posibilidad de presentarse acabara por renunciar al no contar con el respaldo económico exigido.
De los nombres que están en el candelero, únicamente a Florentino Pérez se considera candidato y ganador. Sólo pinta en los medios informativos Eugenio Martínez Bravo, quien reclama el derecho a ostentar la condición de nueva corriente, la que, según él, necesita el club.
Evidentemente, sería bueno que hubiera que acudir a las urnas, que en esta ocasión tal vez registren mayor participación dado que el voto por correo exige más tiempo que el de llegar al Bernabéu a decidir el futuro.
Hoy los pronósticos vaticinan que sólo existirá una candidatura, la de Florentino, y ello eximirá de acudir a las urnas.

