Había un eslogan en un programa deportivo del domingo por la tarde en el que de un "jeriñac", que dijo don José María Pemán, se afirmaba que "si siempre estuvo bien, ahora está como nunca". Para el arbitraje español se podría parafrasear aquella publicidad y decir que si siempre estuvo mal, ahora está como nunca.
Empieza a ser peligroso para la salud situarse ante el televisor para ver varios partidos en el fin de semana. Sencillamente, porque a cualquier espíritu sereno lo sacan de sus casillas. Hay un informe médico según el cual el fútbol televisado, en campeonatos importantes, es beneficioso para la función renal porque se suda compartiendo los esfuerzos del equipo propio.
No conozco ninguna tesis que garantice bienestar físico y mental a todo espectador español que ose presenciar un partido aunque ninguno de los contendientes sea el equipo de sus amores. Inevitablemente, con el actual Comité de Árbitros todo es más posible que en Granada.
Ya no hay jornada en la que se produzca el escándalo. Suele suceder, como es tradición, que quienes mayores beneficios reciben son los grandes, y si durante años el más favorecido fue el Real Madrid, últimamente, el Barça, que tantos motivos tuvo en otros tiempos para llorar, también actualmente tiene amparos arbitrales.
A Osasuna, equipo de la cola, lo atracaron en el Bernabéu, y al Numancia, el más modesto de Primera y el único que había vencido al líder, también lo castigaron en el Camp Nou. El gol que marcó Del Pino fue legal y uno de los dos que se anotó después el equipo azulgrana, en mi opinión, fue en fuera de juego.
Iturralde González fue a Mallorca a perseverar en el error. Pitó un penalti que no era contra el Valencia y de los otros dos goles mallorquinistas, al menos uno, era ilegal. Álvarez Izquierdo, conocido por sus escándalos desde la pasada temporada, fue a Sevilla a mostrar su rigurosidad y expulsó a un racinguista por jugada que no merecía más de la tarjeta amarilla. En el Bernabéu, afortunadamente, no hubo síntomas graves.
Está el arbitraje para que los clubes pidan colegiados ingleses para nuestra Liga. Saldríamos ganando.

