No hay nada más divertido que discutir por dos jugadores. Siempre ha ocurrido y en los medios informativos se han formado grupos que han defendido a muerte a su candidato. Se trata ahora de discernir si en el Madrid debe jugar Higuain o debe hacerlo Benzema.
En los medios madrileños, momentáneamente, para huir de esta polémica, con vistas al partido del Madrid en Valencia se planteó una especie de duelo entre David Villa y el delantero francés. El asturiano no tenía nada que demostrar y tal vez por lo sucedido el verano pasado, en el que el club madrileño intentó ficharlo, salió en Mestalla con cierta ansiedad.
A Villa parece que le afectó la campañita madrileña e intentó marcar goles para dejar sentada su superioridad sobre Benzema. El valencianista marcó y se colocó en la cabeza de la clasificación de goleadores. Benzema se quedo a cero y su compañero Higuaín hizo dos dianas.
A Pellegrini se le pone cada día más difícil decidir el delantero que ha de acompañar en cada partido a Cristiano Ronaldo. El club desearía que lo hiciera Benzema, pero la eficacia de Higuain lo complica. Y hasta que el francés no se convierta en el delantero por quien tanto ha pagado el club, el argentino gozará de las preferencias del entrenador.
Tendremos discusiones sobre uno y otro. No obstante, lo que ya ha quedado definitivamente claro es la necesidad de alinear cuatro hombres en el centro del campo. Kaká tendrá que acoplarse a puesto más retrasado. No podrá ser delantero. Con tres en punta el Madrid es más vulnerable.

