El Fútbol Club Barcelona vive sumido en la incertidumbre por el caso Eto'o. El año pasado fue puesto en venta y no salió del club. Su buena temporada hizo pensar que había habido suerte. El deseo de venderle permanece. Entre otras razones, porque no quiere renovar su contrato.
El delantero camerunés termina su relación laboral al final de la próxima temporada y libre puede negociar su nuevo contrato de manera muy ventajosa. Lo que ahora pide el club por el traspaso puede formar parte de su patrimonio.
En el club hay dos tendencias. Sigue habiendo partidarios de la venta y al tiempo, examinado el número de goles que ha marcado, hay quienes defienden la postura de que continúe. El problema está en que no acepta la prolongación en las condiciones que le ofrecen.
Eto'o y su representante piensan que si a Kaká y Cristiano Ronaldo les pagan el oro y el moro y por el traspaso, además, se ha hipotecado el Palacio Real, para un goleador como él no debe haber barreras económicas.
Eto'o es jugador con problemas en la relación, y de ahí que Pep Guardiola no le tenga todo el aprecio que merecen sus dianas. El año pasado se quiso hacer limpieza y se acertó con la salida de Ronaldinho y Deco. El camerunés se quedó, pero no ha habido paz.
El club aceptaría que se quedara si hubiera pelillos a la mar, lo que no parece que se vaya a producir porque el entorno del jugador y el presidente de la entidad no se entienden.
Al caso Eto'o se ha sumado la generosa campaña del Real Madrid. Kaká y Cristiano Ronaldo han revolucionado el mercado y Samuel suele tener problemas de ego.

