Un notable nerviosismo y una honda preocupación ha producido en el Partido Popular la última providencia dictada por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que investiga las ramificaciones de la 'operación Gürtel', en la que da cuenta, según informes policiales de la Unidad de Delincuencia Económica, que hay más aforados que estarían supuestamente implicados en la trama.
El informe que le fue entregado ayer a las tres y media de la tarde en la Audiencia Nacional, donde el juez estuvo trabajando hasta pasada las nueve de la noche, sin salir siquiera a almorzar, sería posterior a la decisión tomada por Garzón, antes de su ingreso en el Rúber por un ataque de ansiedad, de hacer tres fotocopias del sumario: una para el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, otra para el de Valencia y una tercera para el Tribunal Supremo.
Si esa tercera copia que iría dirigida, en principio, a la Sala Segunda del Supremo es anterior, como lo es, al informe de la UDEF del martes, significa que pueden ser varios los aforados nacionales, diputados, senadores e incluso europarlamentarios.
Ese simple detalle es lo que ha desatado a lo largo del día de ayer todo tipo de especulaciones sobre senadores, diputados y europarlamentarios cuyos nombres salen a lo largo de las 17 horas de grabación que antiguos concejales del municipio madrileño de Majadahonda, del Partido Popular, le hicieron al principal implicado, Francisco Correa.
El senador sería con toda seguridad el actual tesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, un hombre de toda la vida de Génova que primero fue gerente y posteriormente sucedió a Álvaro Lapuerta, nombre que también sale a relucir en el escándalo de espionaje de la Comunidad de Madrid, ya que habría realizado informes contra el vicepresidente de la Comunidad, Ignacio González.
En la última reunión extraordinaria del Comité Ejecutivo, convocada por Rajoy, en la que apareció arropado por todos los dirigentes del Comité, el único que no aparece en la foto es precisamente Bárcenas, que ese día permaneció en su despacho y no quiso figurar en ese documento gráfico, interpretado como de apoyo a Rajoy y de unión del partido ante la ofensiva de Garzón.
Igualmente, algunos de los asistentes al Comité se extrañaron de que no pidiese el uso de la palabra cuando su nombre aparecía en los medios, citado por Correa como supuesto receptor de mil millones de pesetas.
En fuentes bien informadas de Génova se asegura que Bárcenas, un hombre discreto que siempre había permanecido en la sombra, le pidió a Rajoy en vísperas de las últimas elecciones generales que le buscase acomodo en las listas y el presidente nacional del PP le buscó un hueco como senador por Cantabria, lo que le asegura el aforamiento ante cualquier proceso judicial.
Hasta ahora, en el Partido Popular se ha venido asegurando que se encontraban "jurídicamente tranquilos" porque no estaban ante un caso de financiación ilegal del partido, similar al 'escándalo Filesa-Malesa-Time Export' que le estalló al PSOE en el año l989, poco antes de finalizar la segunda legislatura de Felipe González.
Sin embargo, la posible imputación de Bárcenas abrirá inevitablemente ese debate, que se complicará aún más si hay más aforados. Se insiste también en el nombre del europarlamentario Gerardo Galeote, cuyo padre está muy cerca del imputado ex alcalde de Boadilla del Monte.
En estos momentos, Garzón espera que el fiscal anticorrupción le comunique si envía todas las diligencias al Supremo o, por el contrario, lo hace también a los Tribunales Superiores de Justicia de Madrid y Valencia.

