Después de un 'miércoles negro' en el que el Gobierno, acosado en el Parlamento, perdió los nervios y llegó a acusar a la oposición del Partido Popular, por boca de la vicepresidenta, probablemente la más asediada y criticada del gabinete por ser la máxima responsable del llamado "gabinete de crisis", de estar del lado de los piratas. La tranquilidad parece haber vuelto al Congreso de los Diputados.
A la espera de la comparecencia de María Teresa Fernández de la Vega, del director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Félix Sanz Roldán, ante la Comisión de Secretos Oficiales (¿por qué no ante la Comisión de Defensa para tranquilizar a la opinión pública de tantas incógnitas y contradicciones durante los cuarenta y siete días que ha durado el secuestro?), y probablemente del presidente del Gobierno, algunos partidos de la oposición han querido esperar a oír las explicaciones que se den a la Cámara antes de presentar ninguna moción, como ha hecho el Partido Popular a sólo cuarenta y ocho horas de la liberación del Alakrana"...
Quizás por eso, el Partido Popular, a pesar de todas las negociaciones que ha venido manteniendo durante todo el día, no ha conseguido sacar adelante en el pleno del Congreso una moción a la que, sin embargo, se han sumado el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y el Bloque Nacionalista Galego (BNG) -afectados directamente por el secuestro- para exigir explicaciones y responsabilidades al Gobierno por "la descoordinada gestión" del secuestro del atunero vasco, que tiene prevista su entrada en Playa Victoria, en las islas Seychelles a primeras horas de esta madrugada.
Se trata de la primera iniciativa parlamentaria que se debate después de la liberación del pesquero, secuestrado durante 47 días, y en ella se reclamaba también la adopción de medidas similares a aquellas implementadas por países del entorno, "al estilo de Francia", de modo que se embarcasen militares a bordo para proteger a los buques.
El diputado del PP Arsenio Fernández de Mesa, que se ha encargado de defender esta moción del grupo popular, ha puesto el acento en la "descoordinación absoluta", en los "informes contradictorios", en la "información en ocasiones falsa o no contrastada" y en la falta de atención adecuada ofrecida a las familias. Se ha quejado, asimismo, de que, según su interpretación, el Gobierno haya echado la culpa a los militares, "como si fueran unos inútiles", de no haber podido capturar a los secuestradores, lo que, a su juicio, es una "humillación intolerable".
Fernández de Mesa ha olvidado las críticas que hace sólo unas horas hizo el dirigente del Partido Popular, Mariano Rajoy, calificando de "chapuza", la actuación de las Fuerzas Armadas españolas, que es, al fin y al cabo, lo que provocó la comparecencia del JEMAD José Julio Rodríguez en una improvisada rueda de prensa en la que, al final, se pusieron de relieve todas las contradicciones de una operación militar que en ningún momento se puso en marcha liberado el barco, según los tripulantes, el capitán y el armador del Alakrana.
Mientras el Gobierno español prepara un plan para formar todo un Ejército, en una nación que, hasta ahora, ha sido imposible convertir en un país con las mínimas garantías jurídicas por la guerra civil, por los enfrentamientos entre clanes y señores de la guerra y por la lucha religiosa, la ONU ha echado un jarro de agua fría sobre el Gobierno español al criticar firmemente el pago de rescate a los piratas como acaba de hacer España...
En estos momentos son decenas los barcos que están en poder de los piratas que se niegan a pagar y son dos periodistas (uno canadiense y otro australiano) secuestrados, y sus gobiernos se niegan a ceder ante la petición de unos piratas que acaban de conseguir, en el caso de España, uno de los mayores rescates de todos los conseguidos en los últimos tres años.

