El pasado sábado el tema principal, en el programa de Telecinco, fue Carme Chacón a propósito del sorprendente anuncio de la retirada de las tropas españolas de Kosovo que tanto ha disgustado a los socios de España en la OTAN.
Durante más de una hora, los sectarios contertulios María Antonia Iglesias y Enric Sopena intentaron defender lo indefendible aunque la primera reconoció que podía no ser la persona adecuada para tal Ministerio.
Pienso que, al aceptar, en su día, la cartera de Defensa que le ofreció el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, Carme Chacón no tuvo en cuenta el "principio de Peter" ("en una jerarquía todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia"). Debo decir que, en la mayoría de los casos de incompetencia parece haber un claro deseo de ser productivo. El empleado sería, si pudiese, competente pero...
Yo tampoco tuve presente a Peter cuando, a mi salida de la revista Hola, después de veinte años como redactor jefe, Antonio Asensio me ofreció la dirección de una de las publicaciones del Grupo Zeta del que era presidente. Acepté sin querer reconocer que yo podía ser un magnífico periodista, lo era, pero en modo alguno con capacidad para dirigir una revista. Carezco de dotes de mando. Bastante tengo con dirigirme, que no siempre consigo. Me faltó la humildad y la sensatez para reconocerlo. ¿Resultado?: fui víctima del principio de Peter: salida de caballo y parada de burro.
Desconozco si Carme Chacón tuvo posibilidad de rechazar el cargo. A lo peor le sucedió lo que en la época de Franco se decía de los políticos más ambiciosos dispuestos a ser ministros "aunque fuera de Marina".
Un triste ejemplo de lo que digo fue Julio Rodríguez, un catedrático de farmacia a quien, por error o por que daba igual, Franco le designó ministro de Educación de su último Gobierno. Aunque era universitario, no tenía capacidad para dirigir un Ministerio. Y así fue de desastre.
La señora Chacón no sólo aceptó ser ministra de Marina, también del Ejército y hasta del Aire, englobados los tres en el llamado Ministerio de Defensa.
¿Qué podía saber Carme sobre el particular?
No hace mucho había pedido que todos los españoles fueran... Pepes Rubianes porque un juez había decidido procesar al cómico catalán Pepe Rubianes (recientemente fallecido) por una serie de graves insultos a España que me niego a repetir aquí.
Quiero pensar que el presidente Zapatero, a quien lógicamente no debieron gustar aquellos insultos, decidió recuperar a Carme Chacón, una mujer muy válida, nombrándola titular del Ministerio más español, por no decir patriota, de todos los ministerios, como es el de Defensa. Una maquiavélica decisión.
Desde ese día Carme Chacón es tan española o más que cualquier general del ejército español. A pesar de Peter.

