Publicidad

Estrella Digital EstrellaDigital.es el primer diario digital en español

Publicidad
Inocencio Arias

Inocencio Arias

Votación histórica para la sanidad en Estados Unidos

09/11/2009 | 19:00 h.

Se ha dado el primer paso para que millones de estadounidenses gocen de cobertura sanitaria en Estados Unidos, de la que carecían. La reforma sanitaria ha sido aprobada en la Cámara de Representantes, por escaso margen, eso sí, 220 votos contra 215 y de modo significativo, sólo un republicano votó a favor y 39 congresistas del partido de Obama (23%), fundamentalmente del ala conservadora, votaron en contra.

La forma apretada como ha sido votada la ley muestra la complejidad de una reforma que clama al cielo según nuestros valores -hay unos 40 millones de personas que no tienen seguro médico-, pero que no es comprendida ni deseada por buen número de americanos. La sanidad estaba sin tocar desde 1965 y el proyecto de ley reducirá el número de personas sin cobertura del 17% del censo al 4%. Los emigrantes ilegales quedan fuera.

La reforma ha encontrado en su última fase la oposición de aseguradoras y algún grupo industrial y obtuvo el apoyo de la Asociación Nacional de Médicos, de la de Jubilados, etc. Los escollos más importantes eran desde económicos hasta ideológicos. Entre los primeros está el coste. El Estado deberá aportar un billón de dólares a lo largo de diez años, cifra, según los detractores, descomunal en época de crisis y que aterra a los partidarios de reducir el gasto público. Ideológicamente, hay asimismo oposición republicana a que el Estado se involucre y regule el modo en que el ciudadano es tratado sanitariamente. El sábado, en una sesión que duró doce horas, se salvó un obstáculo que podía haber hecho naufragar la reforma en la Cámara. Los antiabortistas lograron la inclusión de una enmienda que prohíbe que en la financiación de las prestaciones sanitarias contempladas pueda estar cubierto en lo más mínimo el aborto. Nancy Pelosi, partidaria del mismo, tuvo que transigir porque era evidente que sin la enmienda, que sería aprobada 240 contra 194, el proyecto de ley no pasaría. Hubo indignación en varios demócratas, pero sabían, siendo realistas, que era la única forma de la medida pasara.

Obama había advertido que era una oportunidad en una generación de hacer algo que imperiosamente necesita el país. Ahora, la pelota pasa al Senado, donde también hay barreras que salvar, qué impuestos se suben para sufragar la reforma, si se permite que determinados Estados se queden fuera de la obligación de crear un seguro público cuando los privados no cubran las necesidades, etc. Aclaremos que la reforma no implanta un servicio nacional de salud, requiere a los ciudadanos a que suscriban, so pena de multa, un seguro de cualquier tipo, el Estado proporcionará ayudas a los particulares para hacerlo...

Optimistamente, el Senado aprobará su texto en unas tres semanas, entonces ha de "peinarse" con la firma de la Casa Blanca. Con suerte, Obama estampará su firma en enero, justo al año de tomar posesión. Con ello entraría en la Historia.

09/11/2009 | 19:00 h.

Inocencio Arias

Bio Inocencio Arias
Publicidad
Publicidad
Publicidad

(c) 2010 La Estrella Digital, S.A | Contacto | RSS