Publicidad

Estrella Digital EstrellaDigital.es el primer diario digital en español

Publicidad
Germán Yanke

Germán Yanke

Pacto contra la crisis

15/04/2009 | 14:48 h.

El programa de reformas que anteayer presentó el Partido Popular puede ser considerado como un documento para la confrontación política o como un punto de partida. El PP puede elegir quedarse aparentemente satisfecho en la primera -refutando así los reproches que a su oposición a las medidas ya tomadas ha venido haciendo el Gobierno: ¿qué propone usted?- o dar un paso adelante y convertir esta primera oferta seria en la base de una negociación y un acuerdo sostenido y sostenible para salir de la crisis. La presentación del documento viene de algún modo a variar la posición que venían adoptando los responsables económicos de la derecha, según la cual, para que hubiera un acuerdo lo único que tenía que hacer el Gobierno es modificar su política "y nos encontrará", versión un tanto paradójica del encuentro. Algunos de ellos, además, se habían permitido el lujo de hacer comentarios entre sarcásticos e impotentes sobre las peticiones de un gran pacto realizadas por empresarios importantes. Ahora debe comprobarse si el documento es una rectificación estratégica, en todo caso inteligente, o la sincera aportación del PP para superar la crisis.

Quizá lo mejor y más argumentado sobre la necesidad del pacto lo ha venido diciendo el presidente del BBVA, Francisco González, desde hace ya algún tiempo. Ayer, desde la órbita política, se sumó a esta sugerencia ampliamente compartida el presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera. Se pueden citar muchos otros testimonios, pero bastará con subrayar que las encuestas de opinión revelan que es una aspiración ampliamente compartida por los ciudadanos, algo que pudo comprobar Mariano Rajoy en las intervenciones en el programa televisivo Tengo una pregunta para usted. La gravedad de la situación y el peso de las reformas que hay que hacer y las medidas que hay que tomar convierten el acuerdo -y la confianza que generaría- en algo no solamente conveniente, sino seguramente imprescindible. El Gobierno, por tanto, debe abrirse a la negociación sincera con la oposición y ésta tendrá que considerar que lo que se espera de ella no es un triunfo dialéctico en un debate académico, que puede producir satisfacción a los suyos en un experimento de laboratorio, sino una leal y seria contribución a resolver los problemas, ya que lo que se juegan los ciudadanos es su futuro inmediato.

La Francia de Sarkozy tiene su buena cuota de extravagancias pero ofrece una iniciativa interesante y desconocida hasta ahora en su historia parlamentaria: la constitución de un grupo de 12 diputados y 12 senadores, tanto de la mayoría como de la oposición, para reflexionar conjuntamente y aportar en consecuencia sugerencias y medidas sobre la lucha contra los paraísos fiscales, el sistema financiero y otras cuestiones candentes de la situación económica francesa. Ya se verá su eficacia pero, en primer lugar, la reflexión serena -y entusiasta, dicen las crónicas- dará más fruto que las discusiones estériles y las medidas forzadas e impuestas unilateralmente. Y la sensación de confianza que produce la cooperación y el entendimiento, sin que se renuncie a las ideas de unos y otros, es un valor, en estos momentos, impagable.

15/04/2009 | 14:48 h.

Germán Yanke

Bio Germán
Publicidad
Publicidad
Publicidad

(c) 2010 La Estrella Digital, S.A | Contacto | RSS