Publicidad

Estrella Digital EstrellaDigital.es el primer diario digital en español

Publicidad
Enrique Badía

Enrique Badía

Discursos (in)sostenibles

24/11/2009 | 14:44 h.

Últimamente abundan los mensajes difíciles de entender. Sobre todo en lo referido a la crisis económica y su pretendida superación. El presidente Rodríguez Zapatero ha incorporado a su discurso el mensaje de que la economía está en vías de recuperarse e incluso anuncia que se está acelerando la recuperación. Acto seguido señala, sin embargo, que el empleo no remonta y hasta es posible que, a corto plazo, vaya a peor.

El pronóstico merece, sin duda, múltiples comentarios, pero sin entrar en ellos cabe preguntarse: si una economía no crea empleo, ¿para qué sirve?, ¿cuál es su virtud?, ¿qué otra cosa mide la recuperación? Si se había convenido que el paro era la consecuencia más lacerante de la crisis, ¿cómo se puede hablar de superación de la causa y al mismo tiempo agravamiento de sus consecuencias?

El empeño en transmitir mensajes disonantes con la estimación de la mayoría de expertos y organismos independientes no es fácil de entender. Máxime, teniendo en cuenta los precedentes acumulados en esa línea desde que el ciclo comenzó a declinar.

El Gobierno empezó por errar el diagnóstico de lo que se venía encima, al punto de descalificar a todo el que se atrevió a discrepar de su optimismo y negar los problemas durante meses. A estas alturas importa poco si lo hizo de forma consciente, con engaño, o porque no fue capaz de preverlo.

Admitida la crisis, se ha esforzado en otorgarle un carácter estrictamente global, con el relativo mensaje de que, puesto que venía inducida desde fuera, también del exterior llegaría la recuperación. Así, ha pasado meses asegurando que la economía española volvería a crecer al tiempo que empezaran a hacerlo las demás que, como ella, figuran en la imaginaria champions league. Y, cuando tal cosa no se ha producido, la teoría ha pasado a ser otra: como la recesión empezó -¿o sólo se reconoció?- más tarde, la salida también va a tardar más.

El tramo final del recorrido es, por el momento, que todo lo va a arreglar una ley: la prometida de Economía Sostenible; adjetivo, éste, que empieza a servir para todo, a modo de bálsamo milagroso que, agregado a cualquier cosa, otorga respetabilidad. Desde que se anunció han pasado varios meses, en los que se ha nombrado mucho, pero se ha sabido poco, con la expectación ahora centrada en lo que puede aprobar el Ejecutivo en su reunión semanal del próximo viernes. Sin prejuzgar su contenido, lo cierto es que le aguarda más escepticismo que ilusionada esperanza en amplios estratos de la sociedad.

Cualquier observador foráneo podría extraer como conclusión que aguardan días dorados a la oposición. Parece probado que Mariano Rajoy lanzó el mensaje a los suyos de que sólo era necesario esperar a que Rodríguez Zapatero cayese víctima de sus propios errores. Una estrategia que, además, va al pelo con su atribuido carácter. Pero a sus compañeros de partido les pueden los genes y, en lugar de esperar pacientemente la derrota en las urnas de su adversario, encadenan posturas medianamente sensatas con otras tan delirantes como sugerir una cacerolada frente al Palacio de la Moncloa que fuerce el abandono del líder socialista.

Demasiadas veces, da la sensación que unos y otros no piensan antes de hablar, pero tampoco después.

24/11/2009 | 14:44 h.

Enrique Badía

Bio Enrique Badía
Publicidad
Publicidad
Publicidad

(c) 2010 La Estrella Digital, S.A | Contacto | RSS