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Carolina G. Cortines

Carolina G. Cortines

Zapatero nos lleva al precipicio

21/09/2009 | 18:27 h.

Pese a que el presidente del Gobierno reitera en todas sus intervenciones que lo peor de la crisis ya ha pasado, todos los organismos nacionales e internacionales que han publicado la pasada semana revisión de sus previsiones le han desmentido. Zapatero va todavía hoy más allá al augurar en una entrevista en la revista Newsweek que España saldrá antes que nadie de la recesión. Bien es cierto que en algún momento reconoce que la recuperación "sólo se producirá cuando creemos empleo". ¿Y cuándo será eso?

Zapatero dice justo lo contrario que la OCDE, la Comisión Europea, Funcas o Standard & Poor's, quienes estiman que la caída del crecimiento económico será superior a la prevista, que saldremos más lentamente de la situación y que el paro será superior al estimado por el Gobierno. Pero lo más curioso es su argumento. Zapatero cree que la economía española no se está hundiendo y que la recesión será menor en España que en otros países europeos gracias a que la banca "ha evitado la crisis y eso ayudará a la recuperación". Está claro que el sistema bancario español se ha salvado de la crisis, pero eso no quiere decir que los ciudadanos de a pie lo tengan fácil para salir de ella.

Tampoco la vicepresidenta económica, Elena Salgado, ha estado muy brillante esta semana. La única respuesta que se le ocurrió en el Congreso de los Diputados para rebatir las estimaciones y salvar la cara de Zapatero fue reprochar a los populares que disfruten con los malos datos y que Francia y Alemania van a sufrir lo peor del desempleo el próximo año, mientras España, lo peor en este ámbito ya lo habría sufrido. Está claro que al Gobierno se le olvida que nadie va a alcanzar el desastre de llevar a casi el 20 por ciento de su población activa al paro. Zapatero en este terreno no está al borde del precipicio, está en el barranco mismo, como pronostican desde los organismos internacionales.

Primero ha sido la Comisión Europea. En su examen de septiembre, en el que sólo se examinan las estimaciones de crecimiento e inflación de los siete grandes países de la Unión, revisaba a peor la previsión de la caída de la economía española para el 2009, desde el -3,2 por ciento, estimada en mayo, hasta el al -3,7 por ciento. Esta previsión se aproxima a lo que dicen ahora otras instituciones nacionales, como la Fundación de las Cajas de Ahorro, que la sitúa en el -3,6%.

Dos días después la OCDE, en su informe sobre "Perspectivas de Empleo", pronosticaba para España un aumento del desempleo desde el 18,1 por ciento de la última Encuesta de Población Activa hasta el 19,8 por ciento a finales del 2010. Será el doble de la media de los 30 países más desarrollados del mundo.

El próximo martes vamos a conocer las nuevas previsiones del Fondo Monetario Internacional, cuya reunión anual se ha de celebrar este año en Estambul, la capital económica de Turquía. Si nos atenemos a las declaraciones del director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, los datos para España también serán a la baja.

Pese a que el presidente insiste en que vamos a salir de la recesión al mismo tiempo que el resto de los grandes de la Unión Europea, e incluso antes que algunos de ellos, Standard & Poor's, la agencia de calificación de riesgos, considera que en el 2010 España seguirá en recesión, con una caída del Producto Interior Bruto del 0,6%, a diferencia del crecimiento positivo que ya están experimentando Francia o Alemania.

La agencia de rating, así como la Comisión Europea, creen que los dos problemas estructurales específicos de España, el elevado nivel de paro y el exceso de endeudamiento privado, dificultarán el proceso de recuperación. Sobre todo porque en este sentido Zapatero se equivoca con sus medidas. El sistema de protección, pese a ser insuficiente, desalienta la búsqueda de empleo. Y la penalización que tiene previsto imponer al ahorro no estimulará la reducción del endeudamiento. Los datos sobre el sector inmobiliario cada vez son más desalentadores y pueden explicar sobradamente las declaraciones del presidente de la Confederación de Cajas de Ahorros, Juan Ramón Quintás, pidiendo un acuerdo nacional entre los grandes partidos para sacar al país de esta situación o el anticipo de las elecciones.

El mercado inmobiliario ha registrado un descenso de ventas del 20 por ciento. Las hipotecas sólo han crecido un 1,1 por ciento, frente al 8 por ciento de un año antes. El consumo de cemento, uno de los indicadores claves del sector, se ha hundido el 38 por ciento. En cuanto al sector industrial, ha facturado en julio un 25 por ciento menos que en el mismo mes del 2008.

El único sector que parece haber reiniciado con claridad la recuperación es el bursátil, con el Ibex liderando las subidas de las bolsas mundiales junto al Nasdaq. De hecho, el índice selectivo del mercado español ha conseguido una recuperación sobre el inicio del año del 28% y del 75,6 sobre mínimos anuales, frente al 29,0% del Nasdaq de inicios del año y del 68,1% sobre el mínimo anual. Pese a que la generalidad de los expertos prevén una corrección del entorno del 10 por ciento a la baja hasta finales de año, es en lo único en lo que las decisiones de Zapatero no nos acercan al abismo. Aunque sus barones le animen a seguir como hasta ahora, porque ellos nunca estuvieron tan bien.

21/09/2009 | 18:27 h.

Carolina G. Cortines

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