La gran cita futbolística de Sudáfrica 2010 está a la vuelta de la esquina. Y, aunque parezca mentira, la gran preocupación del seleccionador nacional Vicente del Bosque es cómo meterles en la 'mollera' a sus jugadores que no son invencibles.
En estos momentos de tantos elogios de propios y extraños a La Roja, Del Bosque aprovecha cualquier ocasión para recordarles a sus 'jugones' que también son humanos y que no es tiempo para volverse locos a pesar de su imparable marcha triunfal.
La selección española ha conseguido por méritos propios ser un referente del fútbol mundial. No en vano ya es reconocida a siete meses vistas como la gran favorita del Mundial. Ensalzada o envidiada, siempre es bueno que hablen de ella, porque eso quiere decir que hoy por hoy es un rival a batir. O que despotriquen como lo acaba de hacer Fabio Capello ("España es menos fuerte que Brasil") para echar una cortina de humo a la derrota de Inglaterra frente a la Canarinha.
Ahora nadie podrá argumentar como dato negativo que esta selección se arruga ante rivales de mayor entidad histórica. Cinco campeones del mundo -Francia, Italia, Alemania, Inglaterra y ahora Argentina- ya saben lo que es caer rendidas ante la magia del fútbol español. Un aval que le servirá para recuperar un puesto de honor en el ranking de la FIFA, además de soñar despierta con inscribir su nombre como ganadora del Campeonato del Mundo de Sudáfrica.

