El todopoderoso Bernie Ecclestone y la FIA se nos han colado informativamente entre los Florentino, Calderón, Boluda..., para sacar a la Fórmula Uno del letargo vacacional a pocos días para que el Mundial levante el telón en el Gran Premio de Australia. Lo han hecho con un polémico sistema de puntuación que no ha gustado en absoluto en la familia del 'gran circo': escuderías, pilotos, patrocinadores..., al premiar más el número de victorias conseguidas que la regularidad. Valorar más al sprinter que al rodador. A lanzador de penaltis que al 'cerebro'. A partir de ahora, el título de campeón del mundo se adjudicará al piloto que más triunfos sume, en vez de al que más puntos consiga, como hasta la pasada temporada.
Si la intención de Ecclestone y compañía al parir esta revolución es que volvamos a engancharnos a la F1, va a ser difícil que lo consigan del todo. Sobre todo después del 'coñazo' de la pasada temporada con Fernando Alonso y su 'tartana' corriendo sin aliento detrás de Felipe Massa y Lewis Hamilton, los dos grandes animadores del último Mundial.
Un campeonato más viendo ganar a otro piloto que no sea Alonso es demasiado desalentador para el aperitivo dominical. Y más aún si el R29 no está a la altura que le corresponde a un campeón como Alonso para disputar las carreras a los Brawn GP, los más potentes en la pretemporada, y a los clásicos de siempre: Ferrari y McLaren, que podrían ser los grandes beneficiados con la novedad impuesta por Ecclestone.
Los equipos y los pilotos, cabreados unos y otros, todos menos Flavio Briatore, al que sí le gusta, no tendrán otro remedio que cambiar el 'chip' de la fiabilidad y la destreza por el 'ganar o nada'. Un cambio de mentalidad competitiva que no se sabe si va a favorecer o perjudicar a pilotos como Fernando Alonso que optan más por la estrategia del 'suma y suma' que el jugársela por la victoria en un gran premio con el 'ganar o romper'. El asturiano se ha quejado del nuevo sistema y esto quiere decir que no se ve en igualdad de condiciones para competir por lo más alto del podio del Mundial. Y quien avisa no es traidor. Porque ver a Fernando Alonso y su R29 corriendo como uno más en el pelotón sin el objetivo de sumar puntos y pelear por el título no hay Dios que lo soporte.

