Con la mejor de sus intenciones la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, declaró días pasados que el régimen castrista está "finalizando" y en algún momento terminará por lo que Estados Unidos deben estar listos ante semejante eventualidad.
Si el Congreso, dijo, la señora Clinton, decide que lo mejor para los intereses de la Administración es levantar el embargo de 1962 "obviamente lo respetaríamos". La Secretaria de Estado reiteró lo que el presidente Obama dijo en la Cumbre de las Américas en el sentido de que el gobierno de La Habana debe tomar medidas hacia la democratización lo que incluye la liberación de los presos políticos y el acceso a las libertades.
La señora Clinton dijo que iban a proceder muy cuidadosamente en este proceso porque recuerdan lo que ocurrió en el pasado como por ejemplo, con el derribo de dos aviones de la organización "Hermanos al rescate" equipados por el exilio de Miami que rompió con los intentos de negociación que estaban en marcha hace 13 años.
Para Hillary Clinton el objetivo de Estados Unidos en Cuba es la creación de una democracia libre e independiente que ofrezca a los cubanos los mismos derechos y oportunidades que los que tienen sus "hermanos" del otro lado del estrecho de Florida. Para Clinton las recientes directivas de Obama de liberalizar los viajes y el envío de remesas por parte del exilio exterior constituyen el "inicio de un debate" entre los dos países.
En este eventual debate contarían las aparentes diferencias entre Raúl Castro y su hermano, Fidel. Castro dijo recientemente que el gobierno de La Habana ordenaría la liberación de los presos políticos a cambio de la libertad de cinco agentes cubanos encarcelados en Estados Unidos y acusados de espionaje.
Sin embargo, Fidel Castro se mostró mucho más escéptico al respecto arguyendo que Obama había malinterpretado a su hermano sobre la posibilidad de discutir todos los temas incluidos, los derechos humanos, la libertad de expresión y la liberación de los presos políticos.
Fidel dijo que se trataba de un error y que las palabras de su hermano Raúl habían sido malentendidas. Castro dijo que todos los presos políticos son mercenarios al servicio de una potencia extranjera.
Cualquier análisis pormenorizado de lo que dijo Fidel Castro y de las ofertas de Obama ponen de manifiesto que la cosa va para largo y que pese al augurio de la señora Clinton en el sentido de que el régimen castrista está finalizando todo indica que hay tiempo de sobra para poner en marcha lo que puede ser una larga negociación entre los dos países y que la cosa va para largo. En este asunto como en muchos otros cuanto más acelere Estados Unidos su voluntad de llegar a un acuerdo lo más rápidamente posible, peor será. No corráis que es peor que, según cuentan, gritaba un paralítico perseguido por un león.

