José Romero

Tiempo de valientes

Tiempo de valientes

Desde el principio, el referéndum por un supuesto derecho a la autodeterminación era una pantomima. El resultado daba igual, porque los secesionistas lo iban a ganar de todas formas, votase quien votase, porque de lo que se trataba era de tender una trampa al gobierno de la nación y vencer en la batalla de las redes sociales. Querían las imágenes y las fotos de policías enfrentándose a los independentistas, para aparecer como víctimas de una represión de un estado central y opresor.  Lo han conseguido. Con burdas manipulaciones, incluso colgando fotos de acontecimientos pretéritos, llamando heridos a los que simplemente han sufrido un ataque de ansiedad-si no sabes torear, pa que te metes, Manolete-, pero eso no importa. Una mentira repetida miles de veces se convierte en verdad y cuanto más grande sea, más fácil es de tragar por los fanáticos del bando pro-catalanista.

La verdadera intención era declarar la independencia de una región de España, fuese como fuese: tuviesen mayoría o no, en un claro ejemplo de actitud golpista y dictatorial. Los gobernantes de Cataluña se han quitado las máscaras de amabilidad y del seny, y han mostrado sus verdaderos rostros. No van a consentir de ninguna manera que una gran parte de los catalanes que no quieren independencia, gente silenciada y asustada, manifiesten sus deseos y por supuesto, ni hablar de los otros ciudadanos españoles, que tienen más derecho a decidir sobre el suelo de la patria que miles de emigrantes residentes en Cataluña por el mero hecho de estar empadronados desde hace un año. No lo van a consentir porque quieren tener su país privado, su cortijo propio donde hacer y deshacer lo que les venga en gana, aun a costa de destruir una de las regiones más ricas de España.

Y que no nos vengan del extranjero a darnos lecciones de democracia. En la gran mayoría de los países de nuestro entorno, sus constituciones avalan la indisolubilidad del territorio nacional. Incluso los EEUU, fueron a una guerra que costo 600.000 muertos, para impedir la secesión de los estados del Sur. ¿Se imaginan que ocurriría si Texas, Cerdeña o Baviera se declarasen independientes unilateralmente? ¿Cuánto tiempo tardarían los gobiernos de EEUU, Francia o Alemania en sofocar la rebelión, tan demócratas ellos?

Hay que plantearse unas preguntas necesarias: ¿Quién está financiando este proceso? Porque resulta evidente sin necesidad de ser economista, que una Cataluña independiente-bloqueada por la UE y España-, quedaría en un nivel económico similar a un país del tercer mundo, al menos durante unas cuantas décadas. Sin contar con las desastrosas implicaciones para el resto del país. Entonces, ¿cómo es posible que tengan la certeza de que podrán salir adelante sin daño aparente? ¿Acaso hay un dinero oculto? ¿Por qué la extrema izquierda ha asumido el discurso independentista, cuando siempre ha sido internacionalista? Esta es más fácil de contestar. Quieren liquidar el régimen del 78 y derrocar la democracia tal y como la entendemos. Porque hay dos revoluciones en marcha: la de la independencia de Cataluña y la toma del poder en el resto de España. Si los independentistas catalanes moderados-la burguesía-, piensa que en una supuesta república independiente van a gobernar ellos, se equivocan de lado a lado. Ellos-las izquierdas radicales-, se echaran a la calle y la tomaran. Entonces veremos cómo actúan los Mozos de Escuadra, que tan fácilmente han olvidado el código deontológico profesional apartándose para siempre de lo que debe ser una policía al servicio de la ley. Resulta curioso y despreciable que se acuse a la Policía Nacional y a la Guardia Civil en una campaña de desprestigio sin precedentes, de brutalidad policial, cuando hace poco se quejaban del comportamiento de los Mozos. Al parecer, los palos si te los da uno de casa, duelen menos. ¿Y si declaran la independencia unilateralmente? ¿Qué va a ocurrir con esos millones de catalanes que quieren seguir siendo españoles? ¿Los echaran? ¿Permitirán que tal pueblo o tal ciudad que quiere seguir siendo española ejerzan el derecho de autodeterminación? ¿Y el ejército español? ¿Cómo lograran que se vaya? ¿Con flores y escraches?

Se habla mucho estos días de la aplicación del artículo 155 de la Constitución, pero a mi modesto entender, llega tarde. Los dirigentes de la ANC y el gobierno de la Generalidad han cometido ya los delitos suficientes para que estuvieses detenidos. Por menos, mucho menos, se detiene y  condena a gente en este país y en los de nuestro entorno. Sin embargo, el gobierno de la nación, en minoría parlamentaria, no se atreve a tomar las riendas de la situación. Y el único motivo es el tibio apoyo de una parte de la oposición y la desafección de otra parte, que continuamente habla de dialogo, con quien no quiere dialogar porque ya han tomado una decisión. Pero es necesario que nuestros políticos olviden el redito electoral de una vez, y se transformen en hombres y mujeres de estado ante esta crisis mayúscula que puede arruinar el país. Por favor, piensen en España antes que en los escaños.

Otro papelón es el que están haciendo determinados medios de comunicación. Les pido también, les ruego, que sean objetivos y tengan altura de miras en estos momentos críticos. La audiencia no lo es todo, la decencia sí.

Estamos asistiendo a unos momentos que marcaran la historia futura de nuestro país y es necesario que la ciudadanía española y  catalana no independentista olvide por unos días la hipoteca,  el futbol y los problemas cotidianos, para salir a la calle sin miedo y demostrar que las Fuerzas de Seguridad del Estado no están solas. Es necesario que todos y cada uno de los españoles nos comprometamos con una causa que es digna y verdadera, ante la traición de unos cuantos que quieren destruir uno de los países más antiguos de Europa. Todos debemos implicarnos, porque nos afecta a todos. Y el que no lo haga, debe saber que después-cuando el PIB este por los suelos y la pobreza se instale en los hogares de toda España y Cataluña-, no tendrá derecho a protestar.

Es tiempo de valientes. La historia así lo escribirá.