HOMOFOBIA

Los peores lugares del mundo para ser gay

La homofobia sigue campando por muchos rincones del planeta donde el colectivo LGTB es perseguido, vilipendiado y estigmatizado. En más de 70 países la homosexualidad se castiga con la cárcel e incluso con la muerte

Protestas en Nairobi (Kenya) contra la homofobia. | REUTERS
Protestas en Nairobi (Kenya) contra la homofobia. | REUTERS
Los peores lugares del mundo para ser gay

Un hombre anónimo, presuntamente homosexual, fue quemado vivo en Uganda ante la mirada indiferente de sus vecinos; el joven Ahmed acaba de ser condenado a muerte por sodomía en Sudán. Al otro lado del mundo, en Rusia, grupos de neonazis propinan brutales palizas a jóvenes gays con total impunidad; Simone se quitó la vida a los 21 años tras arrojarse al vacío empujado por la homofobia que padecía en su entorno. Ellos han sido recientemente víctimas de la intolerancia y del odio contra los homosexuales en varios rincones del planeta. Sus estremecedoras experiencias forman parte del aún vergonzoso mapa de la homofobia en el mundo, pese a los significativos avances de los últimos años en la conquista de derechos LGTB.

Mucho se ha avanzado desde que en abril de 2001 cuatro parejas homosexuales se dieran el sí quiero en Holanda tras convertirse en el primer país del mundo en reconocer el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo. El activismo LGTB ha logrado cotas de igualdad hasta hace poco inimaginables. En la actualidad ya son 15 los países (Holanda, Bélgica, España, Canadá, Sudáfrica, Noruega, Suecia, Portugal, Islandia, Argentina, Dinamarca, Francia, Brasil, Uruguay, Nueva Zelanda y Reino Unido) que permiten casarse a las parejas del mismo sexo, además de algunos estados de Estados Unidos y ciertas áreas de México.

Sin embargo, el mapa del progreso de los derechos LGTB a nivel mundial es pequeño en comparación al de la vergüenza, la barbarie y el odio de la homofobia legalizada e institucionalizada. Una lacra que supone una flagrante violación de los derechos humanos en demasiados rincones del mundo donde la homosexualidad se castiga con la cárcel e incluso con la pena de muerte. Una realidad que convierte en un auténtico infierno el día a día de muchos homosexuales por el único motivo de tener una orientación sexual distinta.

África no es continente para gays

África se erige como el continente más homófobo, donde 32 países castigan la homosexualidad con la cárcel y cuatro, incluso, con la pena de muerte: Nigeria, Somalia, Sudán e Islas Mauricio. Sólo Sudáfrica se alza como un oasis donde el matrimonio homosexual está legalizado. Además, aunque en otros 17 países africanos la homosexualidad no es ilegal, es castigada a través de otros delitos como el de escándalo público, como ocurre en Egipto o Marruecos.

Consideran la homosexualidad un vicio introducido por los colonizadores europeos que hay que combatir

La fuerte influencia religiosa de iglesias evangélicas de corte fundamentalista y leyes basadas en la Sharia islámica, así como la idea de que la homosexualidad es un vicio introducido por los colonizadores europeos que hay que combatir, convierten este continente en caldo de cultivo para la discriminación. El clima de homofobia se ve continuamente avivado por las constantes declaraciones radicales, ignorantes y agresivas de muchos de los líderes africanos hacia la comunidad homosexual. “LGTB significa lepra, gonorrea, bacterias y tuberculosis, todas las cuales son un peligro para la existencia de los seres humanos; combatiremos contra estas alimañas llamadas homosexuales y gays de la misma manera que luchamos contra los mosquitos de la malaria", manifestó el presidente de Gambia. En Nigeria, su presidente, Goodluck Jonathan, justificó la aprobación de una ley más dura contra los homosexuales, con penas de cárcel de 14 años, como la única forma de hacer frente a la epidemia del SIDA en el segundo país con más infectados del mundo.

Declaraciones como estas siembran el discurso de odio que está llevando a importantes retrocesos en los derechos del colectivo LGTB en el continente africano. Liberia, Burundi o Sudán han endurecido recientemente sus leyes contra los gays, pero el país que ha ido mas lejos es Uganda. El pasado mes de febrero el Gobierno ugandés aprobó una ley antihomosexual que castiga con cadena perpetua a este colectivo y prevé penas de cárcel para aquellas personas que no les delaten ante las autoridades. Esta homófoba legislación ha desatado una verdadera caza al homosexual, sobre todo después de que un periódico local publicase una lista de 200 personas presuntamente homosexuales, con fotos en la primera página. Otros medios lo emularon llegando incluso a revelar las direcciones de estas personas y a regalar ‘guías’ para evitar tener un homosexual en la familia.

Fuente: NeoNam Studios

El riesgo de ser gay en el mundo islámico

La aplicación de la Sharia en países de mayoría musulmana legaliza la persecución de la sodomía en la mayor parte de Oriente Medio -salvo en Irak y Jordania- con castigos corporales, confinamiento en instituciones mentales y prisiones e incluso con la pena de muerte en cuatro países: Irán, Yemen, Qatar y Arabia Saudí. El único Estado donde las parejas del mismo sexo se pueden casar es Israel.

Parte del mundo islámico legaliza la persecución de la sodomía con castigos corporales, confinamiento en instituciones mentales y pena de muerte

En contraste, la homosexualidad es legal en la mayor parte de Asia Oriental y del Sur. En países como Nepal, Indonesia o las dos Coreas no existen leyes que castiguen las relaciones homosexuales, sin embargo esto no implica que no sean víctimas de la marginación y discriminación. En el caso de China se considera que es una condición anormal que puede ser cambiada a través de la persuasión o la violencia física con ‘terapias de curación’ que ofrecen ciertas clínicas mediante descargas eléctricas. Por el contrario, se considera un delito las relaciones entre personas del mismo sexo en Malasia, Brunéi, Singapur, Myanmar, Bangladesh y Bhutan.

Entre los avances en los derechos LGTB en el continente asiático destaca Vietnam tras aprobar un decreto que tolera las ceremonias de boda homosexuales aunque sin otorgarles un valor legal. También es esperanzador el reconocimiento por parte del Tribunal Supremo de India del tercer género para los transexuales. Sin embargo, este mismo tribunal declaró también el pasado diciembre la ilegalidad de las relaciones homosexuales que habían sido permitidas por ley hace cuatro años, aunque el Gobierno ha ordenado que se revise esta polémica sentencia.

La homofobia se dispara en Europa

Francia y Reino Unido se han convertido en los dos últimos países europeos en legalizar los matrimonios de personas del mismo sexo. Sin embargo, la homofobia se ha disparado en los últimos años pese a los avances legales en el continente europeo. Así, lo constató el año pasado un estudio de la Agencia de los Derechos Fundamentales de la UE, en el que la mitad de los encuestados aseguraba que en los últimos doce meses había sufrido alguna forma de discriminación por culpa de su orientación sexual.

El crecimiento de partidos ultraderechistas en Europa, como el Frente Nacional de Marine Le Pen en Francia o Amanecer Dorado en Grecia, y los cambios normativos en algunos países como Croacia, donde por referéndum se prohibió el matrimonio homosexual, explican este creciente auge de la homofobia.

Putin disfrazó su ley contra la homosexualidad como una herramienta para luchar contra la pederastia

El caso más flagrante es el del Gobierno de Putin, que el año pasado aprobó una ley contra la homosexualidad, a la que tilda de una ‘propaganda’ que es necesaria combatir. Vendida como una herramienta para mantener el mensaje de los gays lejos de los niños y para luchar contra la pederastia, en la práctica supone la invisibilidad de los homosexuales al impedirles organizar actos ni protestas en público, ni tampoco utilizar los medios de comunicación. Al mismo tiempo, grupos neonazis campan a sus anchas en Rusia cazando homosexuales a los que emboscan mediante citas falsas, propinándoles brutales palizas y torturas que en muchos casos acaban con la vida de sus víctimas. Crímenes que quedan impunes, amparados por la legislación homófoba de un Estado que prefiere mirar hacia otro lado ante este tipo de agresiones y que se producen ante la indiferencia de la mayor parte de su población.

América camina hacia la igualdad

El avance de los derechos de las parejas homosexuales es imparable en América del Norte, donde Canadá se convirtió en el primer país fuera de Europa en aprobar el matrimonio gay en 2005. Desde que en 2003 Massachussets pasó a ser el primer estado de EEUU en legalizar las uniones entre personas del mismo sexo, otros 14 estados han seguido su ejemplo así como algunas zonas de México como la capital o el estado de Quintana Roo.

Desde el 2010 cuatro países de Latinomérica se han sumado a la aprobación del matrimonio homosexual: Argentina, Brasil, Guayana Francesa y Uruguay. Además, los Gobiernos de Chile y Perú han anunciado su intención de legalizarlo lo antes posible. Por su parte, Colombia y Ecuador reconocen las uniones entre personas del mismo sexo. Sólo dos naciones latinoamericanas castigan con cárcel las relaciones homosexuales: Belice y Guayana.

En Oceanía, Nueva Zelanda aprobó el año pasado el matrimonio homosexual y tres estados australianos reconocen las uniones civiles entre personas del mismo sexo. Un duro revés fue que en el Territorio de la Capital Australiana, el único del país que reconocía el matrimonio, la ley que permitió estas uniones y que se aprobó en octubre pasado fue declarada ilegal apenas dos meses después. Además, otros nueve  países del continente insular siguen castigando con pena de cárcel estas orientaciones sexuales.