DORI RUANO

Veinte años de lucha contra la discriminación al ciclismo femenino

La española, campeona de ciclismo en Ruta en 1997 y actualmente directora deportiva del equipo Lointek, relata la falta de ayudas y apunta al Consejo Superior de Deportes y a la Federación como principales vías para hallar la solución. Ruano, junto a otras destacadas ex ciclistas, pretende integrarse en la Asociación de Ciclistas Profesionales masculina para revertir la situación

Ciclismo femenino.
Ciclismo femenino.
Veinte años de lucha contra la discriminación al ciclismo femenino

La igualdad está lejos de consumarse en el deporte. Unos, como el fútbol, caminan firmes hacia un futuro esperanzador con el apoyo de federación, sponsors y televisiones. Otros, como el ciclismo, se han quedado obsoletos y mantienen vigente la misma situación que hace dos décadas. Bien lo sabe María Teodora Adoración Ruano, más conocida como Dori Ruano. Ella es todo un icono de las dos ruedas, después de que en 1997 obtuviera el oro en el Campeonato Mundial en Pista. Sus éxitos se prolongaron durante una década, y ahora aún permanece vinculada a este deporte, como directora deportiva del Lointek desde 2015, y comentarista deportiva asidua en determinadas retransmisiones de ciclismo.

Ruano lleva veinte años de lucha que aún no han dado su fruto. “En el ciclismo femenino no hay sueldo fijo ni infraestructura”, comenta resignada a Estrella Digital, consciente de que los hombres si gozan de un salario asegurado por parte de la UCI. “Se han creado las mismas nomenclaturas y carreras… pero la realidad es otra. Si hay 44 equipos femeninos en el mundo, solo ocho o diez son realmente profesionales”, relata. De la culpa, eso sí, exime a los sponsors, que “llegan hasta donde pueden”. El problema, para ella, es claramente “solucionable”.

La realidad dicta que en cuanto a marketing el ciclismo femenino anda lejos de ofrecer garantías. La escasa visibilidad en televisión y la ausencia de publicidad asfixian a un deporte que reclama su lugar. “Solo algunos periódicos locales dan difusión”, señala Ruano. Extrañan las escasas apuestas cuando hay pruebas que se equiparan a la de los hombres. “Ahora están haciendo carreras World Tour igual que los chicos: Tour de Flandes, Flecha Balona...”, menciona. Dori, como se le apoda, se conforma con poco: “Deberían retransmitirse los diez o quince últimos kilómetros y algún resumen”.

Reivindicativa en los derechos del ciclismo femenino, Ruano reconoce que tratan de poner solución a esta problemática. Alexandra Cappellotto, la italiana que también fuera campeona del mundo, ha contactado con Dori Ruano y otras mujeres relevantes de los últimos tiempos para intentan integrarse en la asociación de ciclistas profesionales masculina. Así al menos parece desearlo el Presidente de la ACP, que habría avalado la llegada de mujeres. La UCI, en cambio, busca integrarlas dentro de su propio organismo. “Si estamos vinculados va a ser difícil lugar contra el organismo que te paga”, apunta. “Lo mejor será formar parte de la ACP masculina, no estar vinculadas. Así poder costear viajes entre otras cosas, fundamenta Ruano.

Para Ruano, los problemas se encuentran incluso en la base. “Para las Olimpiadas de la Juventud de categoría cadete han llamado a tres chicos. Desde 1993 no va ninguna mujer. Las federaciones regionales no se movilizan”, comenta. El aspecto más destacable para confiar en que la inercia cambia son la gran cantidad de niñas que se han sumado a este deporte en los últimos años. “Los padres las llevan a correr y se dan cuenta de la discriminación que hay. Están empezando a hacer una lucha y eso me gusta”, comenta.

Sin embargo, para la ex ciclista este esfuerzo es insuficiente. “Hablar en redes sociales no es suficiente, hay que movilizarse de otra manera. Con movimientos individuales nunca vamos a conseguir la igualdad”, explica Ruano. Ella tiene claro por donde va la solución: “Hay que elevar quejas al Consejo Superior de Deportes (CSD) y al Comité Olímpico Español (COE). Si les llegasen cien cartas se lo tomarían más enserio”, relata. La medida que Ruano propone consiste en “establecer políticas de igualdad a la mujer”.

Ruano aboga por “obligar a las federaciones” a dar una cuantía a las mujeres de lo que se obtiene de las subvenciones que reparte el CSD. “Si las federaciones no se adaptan, que les recorten subvenciones. Así se pondrían las pilas”, zanja. La lucha, que comenzó hace tiempo, permanece viva ante un deporte obsoleto que resiste al progreso. Dori Ruano, junto a otras destacadas ciclistas, trabaja para revertir una situación, que a medio largo plazo podría hallar una solución justa.