ENORME PROGRESIÓN

Richard Carapaz, la joya ecuatoriana que asombra en las filas de Movistar

El ciclista ha respondido con creces a la llamada del equipo español. Tras finalizar segundo en la Ruta del Sur, ha sido protagonista en la primera semana de La Vuelta a España, en la que es su primera aparición en una cita mayúscula

Richard Carapaz.
Richard Carapaz.
Richard Carapaz, la joya ecuatoriana que asombra en las filas de Movistar

El ciclismo sudamericano está de enhorabuena. Tras los éxitos de colombianos como Nairo Quintana y Fernando Gaviria, ahora llega la emersión de ecuatorianos como Richard Carapaz, que ha demostrado en este inicio de 2017 estar capacitado para grandes cotas. Su segundo lugar en la ‘Ruta del Sur’, donde se quedó a tan sólo siete segundos del líder, fueron un anticipo de su potencial en la montaña. En la primera semana de competición en La Vuelta a España ha sido protagonista con duros ataques. 

Movistar llama a su puerta

El joven ciclista, que el pasado mes de mayo cumplió veinticuatro primaveras, se ejercitó en sus inicios con otros ciclistas laureados en su tierra como Juan Carlos Rosero y Paulo Caicedo. Su talento saltó pronto a la luz, en 2013, cuando conquistó el Campeonato Panamericano en Ruta Sub-23. Por aquel entonces corría para el Panavial-Coraje Charchense. Tras pasar por el RPM Ecuador (ganó la Vuelta a Guatemala), recaló en el Strongman-Campagnolo en 2015, donde además de conquistar una etapa del Clásico RCN, conquistó la Vuelta de la Juventud de Colombia, toda una hazaña para un extranjero.

Estos éxitos propiciaron que diversos equipos le miraran con Lupa. El Movistar no quiso dejarle escapar y apostó por el a mediados de 2016, después de que Carapaz conquistara con el Lizarte, equipo por el que han transcurrido otras promesas como Marc Soler o Amador, una de las etapas de la Vuelta a Navarra. Desde entonces, su progresión ha sido más que notable, y se ha reflejado en su buen hacer en las etapas que más complejidad entrañaban

Resistente en la montaña

La Ruta del Sur fue el escenario donde exhibió por primera vez un nivel a la altura de los grandes. La ronda presentaba este curso cuatro etapas, dos de ellas decisivas. En la primera, tres duros puertos antes de un final en descenso, y la tercera, con un desenlace en alto terrorífico en Gaudens. Precisamente ahí es donde Carapaz marcó las diferencias. En la primera se clasificó sexto, a veintidós de Loubet, por delante de corredores de la talla de José Rojas o David Arroyo. En la tercera mejoró su resultado y cruzó la meta a 42 segundos de Rolland, un ciclista curtido que ha cosechado triunfos en las grandes vueltas. Detrás quedaron Daniel Moreno, Sergio Pardilla o Thomas Voeckler.

En la segunda etapa se produjo una llegada al sprint, y en la última cedió seis segundos tras producirse un corte. Una semana fantástica en la que certificó su segunda posición en la clasificación general, solo por detrás de Silvan Dillier. No es su único gran resultado en los últimos meses, pues ya cosechó el segundo lugar en el GP Industria y Artigianato en Italia, donde solo fue superado por Adam Yates. Ahí se ganó las felicitaciones de Nairo Quintana y de su jefe, Eusebio Unzué.

Por aquel entonces, en marzo, se atrevía a reconocer su talento y el acierto del equipo español en contratarle, por lo que parece más que capacitado para lidiar con la presión. El ecuatoriano, que no estuvo presente en el Tour de Francia, aseguraba que le faltaban "algunas cosas por aprender”. Sin embargo, su deseo de correr una grande no ha tardado en llegar y está presente en la Vuelta a España.

En la Cumbre del Sol, un puerto de primera categoría que pese a su escaso recorrido presentaba rampas de hasta el 20% de desnivel, mostró estar a la altura de los mejores. Cedió terreno en los últimos metros, pero por momentos hizo titubear a las grandes figuras, con un demoledor ataque con el que abrió un importante hueco. Sin líder fijo en las filas tras la lesión de Valverde y la ausencia de Quintana, Carapaz tiene libertad y, de momento, ha dejado patente que Movistar tiene en sus manos otra importante figura que dará que hablar en los próximos años. Ecuador se asoma a la cúspide del ciclismo de élite.