TENIS

Garbiñe estuvo muy cerca de darle un portazo a España

La reciente campeona de Wimbledon finalmente rechazó una mayor oferta económica de Venezuela y apostó por el mejor proyecto deportivo que le brindaba España

Garbiñe Muguruza. | ED
Garbiñe Muguruza. | ED
Garbiñe estuvo muy cerca de darle un portazo a España

Wimbledon ha confirmado a Garbiñe Muguruza como una de las principales candidatas a nutrir de trofeos sus vitrinas en la próxima década. Al contrario que otras jugadoras, desapercibidas en su incursión al circuito, la española siempre atrajo focos. Quizás por su precocidad a la hora de exhibir su talento, ya que a los dieciocho años, en su primera aparición WTA, tumbó a la entonces número dos del mundo Zvonareva. Desde entonces, siempre ha alternado grandes triunfos con apariciones algo decepcionantes. Sobre todo en los últimos meses.

No ha importado un ápice, pues su buen hacer en las grandes plazas la han catapultado a la fama. Final de Wimbledon en 2015, título en Roland Garros en 2016, y segundo Grand Slam en el All England Club este fin de semana. Un éxito que la ha llevado a ser un icono femenino en el mundo, una importante atracción para las marcas y una suerte para España. Al igual que otros jóvenes que llegan por detrás (Badosa, Bucsa, Davidovich), ella no nació en España, lo hizo en Caracas. Sin embargo, a los seis años desembarcó en el País Vasco, tierra de su padre, donde empezó a fraguar su trayectoria tras vislumbrar su nivel.

El próximo mes de octubre cumplirá veinticuatro años, y pese a las críticas que ha arrastrado en los últimos meses por su actitud en la pista o por sus continuos enfados con su actual técnico, Sam Sumyk, lo cierto es que Muguruza se ha erigido como una figura indiscutible. Su tenis, potente, al servicio de lo que demanda la actualidad, ha servido para tumbar a los dos últimos grandes iconos del tenis mundial: Serena y Venus Williams. Ella, como ha reconocido en muchas ocasiones, sabe que su lugar está en los grandes escenarios y ante las principales adversarias. Lo ha dejado patente, para reescribir una historia que en España estaba apagada tras la retirada de Arantxa y Conchita.

El guión, en cambio, pudo haber sido bien distinto. Hace más de cuatro años, cuando tan sólo tenía diecinueve primaveras y ya se ubicaba dentro del Top 100, Garbiñe desató una alarma inesperada. “Todavía no me he decidido entre España o Venezuela”, dijo en tono sincero y a la par dubitativo, extraño en una chica madura de claras convicciones. “Ahí está la pregunta del millón. Creo que es una decisión súper importante que va a marcar mucho mi carrera y que cuando esté lo más segura posible tomaré la decisión. Ojalá lo supiese”, mencionó una joven a la que ya se rifaban ambas federaciones.

La realidad es que más allá de las dudas generadas por sus diferentes raíces, detrás se escondieron largas negociaciones, que hicieron que Muguruza no se decantara hasta más de un año después de expresar esta opinión. Eligió España, pero lo cierto es que anduvo muy cerca de tomar la decisión contraria. Venezuela, con peores instalaciones y sin apenas fama en la actualidad tenística, contaba con dos cartuchos: ser el lugar de nacimiento de la jugadora y, sobre todo, el dinero. La Federación estuvo decidida a hacer una fuerte apuesta por una jugadora que en el futuro a buen seguro les reportaría el desembolso invertido.

Tentar a la jugadora, que hasta la fecha siempre había mostrado la bandera española en sus encuentros, se antojaba complicado pero llegó a ser una realidad. Por momentos la tenista estuvo más decantada hacia Venezuela, pero finalmente se inclinó por la mejor apuesta deportiva de España, que económicamente pujo a la baja. Con Carla en auge, las posibilidades reales de conquistar la medalla de dobles en los Juegos Olímpicos la llevaron a tomar esta delicada elección. El pasado sábado Garbiñe volvió a dar gloria al deporte español. Y así será de aquí en adelante. Una alegría que pudo truncarse en tragedia, pero que acabó con la sonrisa de Miguel Cardenal. “España disfrutará de la aportación de una de las deportistas con más proyección del tenis mundial”, dijo el por aquel entonces presidente del Consejo Superior de Deportes.