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Deportistas nacionalizados que han bendecido a España

Ya sea por la vía ordinaria o 'por decreto', cada vez más deportistas de 'origen extranjero' han nutrido a nuestro país. Desde Orlando Ortega hasta Marcus Cooper Walz

Orlando Ortega.
Orlando Ortega.

La última década del deporte español ha tenido un tinte dorado, tanto a nivel individual como colectivo. Figuras ilustres que han trascendido más allá de sus habilidades y que han dejado una huella que perdurará en el tiempo. La inercia, aunque en menor medida, se sostiene en los últimos cursos, marcados por la influencia de nombres que no nacieron en España. Garbiñe, Mirotic, Ortega, Costa, Walz, Lyttle… son sólo algunos de los muchos rostros que abogaron por escoger la nacionalidad española.

Eso sí, las vías utilizadas para la obtención de la nacionalidad difirieron según qué casos. El ordinario, en el que intervienen diversos factores como el país de origen, el nivel económico o el grado de integración y para el que se exige un mínimo de diez años de residencia en el país, y la vía ‘por decreto’. Esta última, conocida como carta de naturaleza, se otorga en “circunstancias excepcionales” por el Ejecutivo. En 2015 se tocó techo con hasta once concesiones, entre las que se incluyeron importantes atletas como Ortega, decisivos para Río. En total, desde el año 2000 se han concedido 49 a deportistas, según cuenta la web ‘elboenuestrodecadadia’.

El número que se dispara si tenemos en cuenta también las que se han producido por el proceso habitual. En los últimos años se ha podido vislumbrar la influencia de algunos deportistas que no nacieron en España, pero que adoptaron la nacionalidad y adquirieron una gran repercusión. Estos son algunos de ellos:

Garbiñe Muguruza. De padre vasco y madre venezolana, la campeona de Roland Garros nació en Caracas. Desde los seis años residió en Barcelona, con el fin de ejercitarse en la academia de Bruguera, donde dio los primeros pasos de su trayectoria. Con la posibilidad de decantarse entre ambas opciones, no fue hasta 2014 cuando lo tuvo claro, tentada por un importante contrato en Venezuela. Al final escogió la opción de más garantías deportivas.

Nikola Mirotic. Caso similar al de Garbiñe. Nació en Montenegro, aunque de joven puso rumbo a España, para militar después en las categorías inferiores del Real Madrid. Representó a la selección en las categorías inferiores, pero la presencia de Ibaka (otro nacionalizado) le restaba ciertas opciones. Serbia le sedujo, pero Mirotic la rechazó, también a Montenegro, para finalmente jugar con España, donde ya suma dos metales. Otro ejemplo más en el baloncesto, en este caso femenino, es el de Sancho Lyttle, una americana que defiende a España y que se ha erigido en determinante, pese a su ausencia por lesión en los últimos juegos.

Orlando Ortega. Es uno de los numerosos atletas cubanos que han sido nacionalizados españoles ‘por decreto’, porque así lo decidió el Ejecutivo, la vía más rápida. Así, en septiembre de 2015, cambió su bandera. Una bendición para el deporte español, ya que conquistó la medalla de plata en los últimos Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Recientemente, en su especialidad, 60 metros valla, ha batido el récord al parar el crono en 7:51.

Diego Costa. El futbolista defendió a Brasil en la selección absoluta, aunque tan sólo fue convocado para dos amistosos frente a Italia y Rusia. Su escasa participación, treinta y seis minutos, le llevó a tomar la misma decisión que algún otro compatriota suyo como Thiago Alcántara. Se cambio a España y aunque desde entonces no ha conseguido consolidarse como el ariete principal y recibido críticas por su escasa influencia en el juego, el excelso nivel exhibido en Inglaterra augura algo positivo en la selección de cara al futuro.

Marcus Cooper Walz. Con sólo veintidós años, su nombre pasó inadvertido hasta los últimos juegos olímpicos. No entraba en las quinielas, pero con un gran sprint final conquistó el oro en la prueba de K1 1000 metros. Nació en Reino Unido, aunque pronto puso rumbo a Mallorca. Otra bendición para España, que recientemente advirtió de que espera dar más alegrías: “Espero ganar dos medallas en Tokyo”.