MUSEO NAVAL DE MADRID

11 barcos míticos, navegando entre la historia y la leyenda

Una exposición nos acerca a la historia de la navegación a través de 11 barcos reales o ficticios, pero todos legendarios. Así como a las hazañas de aquellos que formaron sus tripulaciones. Podrá verse en el Museo Naval de Madrid desde el próximo 15 de abril hasta el 15 de julio de este año

Barcos del Museo Naval de Madrid | Francisco J.Castañón
Barcos del Museo Naval de Madrid | Francisco J.Castañón
11 barcos míticos, navegando entre la historia y la leyenda

Un pasillo azul en el que el ruido del oleaje nos da la bienvenida, donde puede leerse frases escritas en la pared por ilustres personajes advirtiendo sobre la crudeza de la vida en el mar, nos pone en situación sobre lo que vamos a encontrar en la exposición temporal “Hombres de la mar, barcos de leyenda”. Una crónica de treinta siglos de navegación vista a través de las hazañas de marinos singulares y navíos excepcionales.

La muestra se estructura en once módulos correspondientes a otros tantos barcos emblemáticos que han sido entresacados de la historia y la literatura, o dicho de otra forma, de la realidad y la ficción, para fondear en las vitrinas del Museo Naval de Madrid durante los próximos cuatro meses.

Sextantes, baúles, espadas, proyectiles, uniformes, cuadros,…son los objetos que apoyan el relato de esta exposición. Aunque la mirada se fija inevitablemente en las maquetas. Esplendidas reproducciones que nos permiten imaginar cómo debió ser la vida en estos barcos fabulosos, qué debieron sentir los hombres que navegaron en ellos, cómo sus quillas se abrieron paso entre las aguas de los océanos que cruzaron.

El objetivo de la muestra es contar de manera didáctica y rigurosa la historia de cada uno de los barcos elegidos, conocer las épocas a las que pertenecen, a sus marinos, los lugares a los que llegaron y, sobre todo, estimular el deseo de conocer más sobre el mar, sus ciencias y los navegantes. En especial entre los más jóvenes, a los que se quiere hacer llegar valores como la dedicación, la constancia o el trabajo en equipo, propios de los hombres y, ahora también, de las mujeres de la mar, según ha explicado el director del museo Almirante José Antonio González Carrión.     

Varios miles de años de navegación en occidente, están representados por las maquetas de estos once barcos que, a su vez, simbolizan a otros de su tiempo, explica el escritor Arturo Pérez-Reverte, comisario de la exposición. En este sentido, tanto atractivo tienen los navíos que responden a un nombre real como a uno de ficción.

Esta exposición cuenta, entre otras cosas, la historia de la Nao Victoria que inició la primera singladura alrededor del mundo con 350 hombres y regresó con 18, de la Galera Marquesa en la que combatió Cervantes en la batalla de Lepanto o del San Juan Nepomuceno que, al mando del audaz Churruca, se batió hasta ser rodeado por seis navíos ingleses en Trafalgar. Hombres de hierro en barcos de madera.

Igualmente, esta muestra es una reivindicación de la España que estaba ya en el mar antes de que los ingleses pensaran en navegar, de nuestra marina y sus irrepetibles viajes científicos realizados en el Siglo de las Luces, de aquellos navegantes que primero hicieron suyo el mare nostrum y luego los océanos. En definitiva, un reconocimiento a esa otra España, bastante olvidada, que ha vivido y vive mirando al mar, y de aquellos que han recorrido los siete mares llenándolos con sus gestas y aventuras que, de alguna manera, en esta exposición podemos hacer nuestras.

Asimismo, encontramos naves que han surcado mares de tinta como La Hispaniola de la Isla del Tesoro de Robert Louis Stevenson, el ballenero Pequod de la novela Moby Dick de Herman Melville o el Nautilus del capitán Nemo, ideado por la mente de Julio Verne para sus 20.000 leguas de viaje submarino. Embarcaciones en las que a buen seguro nos hubiera gustado a todos navegar.

Reunir los objetos que se exhiben no ha sido fácil, comenta Carmen López Calderón, directora técnica del museo. Se rastrearon numerosas piezas hasta la selección final. Una maqueta que se resistía fue la del Titanic, ya que la mayoría de ellas eran enormes y no hubieran cabido en la exposición. Finalmente se encontró una acorde con las proporciones de esta muestra. Todas salvo una (la maqueta del barco griego en el que navegaron los Argonautas hace 3.000 años), proveniente del Museo Histórico Militar de Venecia, proceden de diferentes museos e instituciones españolas.

De este modo, “Hombres de la mar, barcos de leyenda” nos permitirá sumergirnos en los fascinantes relatos que durante siglos ha motivado y atesorado el mar para nosotros.