CREADO EN JAPÓN EN EL AÑO 2008

El Escape Room de Sevilla, uno de los juegos de escape con más prestigio en Europa

Se ha convertido en un juego de escape de referencia. El Escape Room Tempo en Sevilla, dispone de salas de distintas temáticas a la que acuden particulares y también muchos grupos empresariales como parte del coaching profesional

El Escape Room de Sevilla, uno de los juegos de escape con más prestigio en Europa.
El Escape Room de Sevilla, uno de los juegos de escape con más prestigio en Europa.
El Escape Room de Sevilla, uno de los juegos de escape con más prestigio en Europa

El primer juego de escape del que se tiene conocimiento fue creado en Japón en el año 2008 y tres años después, en Hungría, más concretamente en Budapest, se lanzaba otro que a día de hoy se ha convertido en un cent multi escape room de prestigio.

Y si en España, Barcelona es la ciudad con más escapes room, Sevilla no se le anda a la zaga al menos en lo que respecta a la calidad de sus juegos de escape que pueden consultarse en escaperoomtempo.com, y que tienen como escenario el futuro tecnológico, el antiguo egipto, la época medieval y el descubrimiento de América.

Por si fuera poco las salas están ambientadas por escenógrafos de la industria cinematográfica en ejercicio, con éxitos a sus espaldas como la ambientación de las series La Peste, Perdóname Señor o la película 8 Apellidos Vascos. Profesionalidad en todos los aspectos es lo que ofrece el Escape Room de Tempo, que cuenta con mucha experiencia en el sector empresarial del ocio, ya que no solo pone sus salas a disposición de los grupos de personas de empresas, sino que ofrece más servicios para éstas, tales como el alquiler de salas de reuniones o un coaching profesional, para que se lleve a cabo el team building.

Vivir una aventura real, beneficiándose de un mundo de sensaciones que no se dan en las aventuras virtuales

Jugar a juegos de escape es ideal para fomentar las competencias de un grupo, conocer las habilidades de cada cual, saber cómo cada uno se comporta ante según qué problema, resuelve las situaciones estresantes y estrecha vínculos entre compañeros de trabajo.

Pero el juego es beneficioso para todos y en todas las circunstancias. No estamos hablando de un juego en el que se precisen ciertas condiciones físicas, en este lo que importa es la asertividad, la inteligencia y hasta cierta picardía, de modo que toda la familia puede jugar a él, solo que los niños deben ir acompañados siempre de adultos.

Jugar para desestresarse, para socializar, para demostrar lo que uno vale y jugar para disfrutar y aportar endorfinas al cerebro. El juego no es una necesidad vital que en el caso de los escapes room se expone de un modo inteligente donde también se pone en brete la cultura de los jugadores. Esta actividad de ocio está causando furor en el mundo asiático, pero también en EEUU y en Europa y se calcula que con el tiempo será una de las actividades de ocio más demandadas, mucho más en una sociedad en lo que lo virtual tiene tanta importancia, ya que en los juegos de escape se permite a los usuarios vivir una aventura real, beneficiándose de un mundo de sensaciones que no se dan en las aventuras virtuales.

Las salas de juego permiten de dos a seis jugadores y la mayor parte de las veces se alquilan para grupos de dos, pero también hay quien acude acompañado con una docena de personas o más. Los profesionales que atienden Escape Room Sevilla y les ofrecen posibilidades de juego en sus salas, como la de jugar dos grupos de personas en dos distintos espacios y crear un reto a ver cuál de los dos grupos resuelve ante los acertijos con éxito.

Los psicólogos se sirven de los juegos de Escape Room para tratar adicciones a video jugadores

La gran acogida que los sevillanos han dado a los juegos de escape demuestra la madurez de este pueblo que sabe disfrutar como pocos y ama la cultura. Y no son solo los sevillanos ya que desde los lugares vecinos también acuden a Room Escape Sevilla para pasar aventuras divertidas que perduran en el recuerdo y que dan ganas de volver a vivir con distintos escenarios para no dejar nunca de ser niños.

Antes de crearse los juegos de escape se le llamaba room escape a los juegos en el ordenador a los que muchos jugaban de forma automática buscando algo con qué saciar un  cerebro lleno de actividad que entraba en bucle, como también a aquellos que parecían desestresar a los trabajadores, que cerraban la puerta de su despacho para que el jefe no les viera. Un japonés advirtió esta tendencia que podría parecer tóxica y lo llevó a la vida real. Había que aprovechar aquella energía y hacerlo con inteligencia. De ahí nacieron los escapes room de los que los psicologos tambien se sirven para tratar adicciones a video jugadores.

Jugar a detectives: algo que nos gusta a todos y ayuda a activar nuestro cerebro

No es pretencioso afirmar que jugar en una sala de escape room puede ser una gran experiencia y también es un plan ideal para los días en los que no hace buen tiempo. Quedar con unos amigos para encontrar la piedra Rosetta de la civilización egipcia en una hora de tiempo, es un aliciente para toda la semana.

Si conocer formas distintas de ocio siempre constituye un aliciente, conocer el Escape room es una forma de jugar y de aprender que puede llevar a interesarse y ha indagar más sobre  los temas que se plantean en el de Sevilla, como la época medieval o el descubrimiento de América.

Los precios son totalmente asequibles, pero lo mejor es que esta experiencia de juego se alarga muchisimo mas allá de la hora que dura el juego, donde los jugadores amantes de los retos se pondrá a prueba mientras se divierten. Cuantas más personas formen el grupo de participantes más barato resultará jugar a detectives algo que nos gusta a todos y activa nuestro cerebro.

Sevilla se ha apuntado a una moda que ha venido para quedarse y lo ha hecho creando unas salas únicas, llenas de contenido estético y cultural y poniéndolas a disposición de todos los que quieran disfrutar de saberse protagonistas de sus aventuras, como en mitad de una película de acción e intriga, sacando lo mejor de uno mismo y compartiendo la odisea con amigos. No parece que nadie pueda dar más para pasarlo bien en un ambiente único.