ATENTADO EN TÚNEZ

El Museo del Bardo, icono del turismo cultural tunecino

El museo, situado cerca del Parlamento tunecino, ha sido el escenario de un nuevo atentado del terrorismo islamista en el que han perdido la vida 19 personas, entre ellas dos españoles

El Museo del Bardo, icono del turismo cultural tunecino

El emblemático Museo del Bardo ha sido este miércoles el escenario de la brutalidad terrorista. Un nuevo atentado que ha segado la vida de al menos 17 turistas y 2 tunecinos, entre los que hay que contabilizar un matrimonio catalán. El Bardo es una de las visitas habituales para los turistas que viajan a Túnez, en especial para los que llegan en los numerosos cruceros que recorren el Mediterráneo. Sidi Bou Said, Cartago y el Museo del Bardo son tres lugares que suelen formar parte de una misma excursión que ofrecen los operadores turísticos.

Hasta ahora, la proximidad del museo con el Parlamento tunecino había pasado desapercibida. Sin embargo, en las últimas horas esta cercanía se ha convertido en una trágica circunstancia que los terroristas han aprovechado para sembrar el horror.

El Museo del Bardo es uno de los más importantes del continente africano. Fue inaugurado el 7 de mayo de 1888 con el nombre de Museo Alaoui, en honor al rey Ali Bey que gobernaba entonces. Sus colecciones están compuestas por las suntuosas joyas púnicas y obras halladas en las excavaciones de Cartago, Útica, Hadrumetum o Dougga. También por piezas de arte griego halladas bajo el mar en Mahdía.

Pero sobre todo, conserva una de las colecciones más impresionantes del mundo de mosaicos pertenecientes a la burguesía romana asentada en el norte de África. Estas pinturas en piedra que van desde el siglo II hasta los albores del siglo VII (final de la época bizantina), pueden contemplarse en los suelos del museo (tal y como vestían las casas romanas) o colgadas en sus paredes. La obra más espectacular es el “El triunfo de Neptuno”, del siglo II. Se trata del mayor mosaico vertical conocido con unas medidas de 13 por 8 metros.

El museo se instaló en un antiguo palacio otomano del siglo XV. Esta situado en lo que fue una zona residencial de los sultanes hafsidas a partir del siglo XIII. Las obras se exponen repartidas en 34 salas, así como en los pasillos y las escaleras de sus tres plantas. Es posible que esta disposición algo laberíntica de las estancias del museo, haya podido dar alguna oportunidad a los turistas para esconderse durante el atentado.

El Museo del Bardo recibe a miles de turistas todos los años. Antes de la primavera árabe la cifra se elevaba a más de medio millón de personas. Aunque en los últimos años el número de visitas descendió. En la actualidad se sitúa cerca de las 200.000. En 2012 se construyó una nueva ala de 10.000 metros cuadrados, lo que ha permitido mostrar nuevos objetos de las culturas romana, púnica e islámica. La ampliación del museo ha hecho posible acceder a estancias antes cerradas al público.