EN CHARLOTESVILLE

Tres muertos en una batalla entre supremacistas blancos y contramanifestantes

Trump criticó los enfrentamientos pero señaló que esto ha ocurrido "durante muchos años en nuestro país"

Tres muertos en una batalla entre supremacistas blancos y contramanifestantes

La escalada de violencia entre supremacistas blancos y contra manifestantes -que sumaban varios centenares de personas, según los medios locales- no ha tardado en estallar este sábado en Charlottesville (Virginia), donde el gobernador Terry McAuliffe declaró el estado de emergencia.

Los enfrentamientos se han saldado de momento con tres muertos confirmados, uno tras un atropello múltiple y dos más tras caer un helicóptero de la policía. Al menos 19 personas han resultado heridas como consecuencia del impacto del vehículo, pero la cifra total se eleva a 35 durante todos los disturbios..

"Tenemos gente que vino a causar caos y problemas que resultaron en tres casos fatales aquí en la ciudad de Charlottesville", dijo el director de la municipalidad, Maurice Jones. Enn una declaración ante los medios, McAuliffe ha dicho a los supremacistas que "se vayan a casa. No sois queridos en esta maravillosa comunidad".

Poco después del anuncio del primer fallecido, el presidente Donald Trump hizo una declaración pública -aunque previamente ya se había pronunciado en Twitter- condenando en los términos más enérgicos posibles esta exhibición indignante de odio, fanatismo y violencia".

Ateniéndose al guión escrito, Trump se refirió a que esto ha ocurrido "durante muchos años en nuestro país". No sólo durante su presidencia o la de Barack Obama, añadió, antes de subrayar que es "vital el rápido restablecimiento de la ley y el orden y la protección" de vidas en la localidad.

En su intervención de 10 minutos, tras un encuentro con el secretario de Asuntos para Veteranos, explicó que había hablado con el gobernador de Virginia. Ambos coincidieron en que "el odio y la división tienen que parar ahora mismo". También resaltaron que es hora de "unirnos como estadounidenses con amor a nuestra nación y verdadero afecto entre nosotros". El presidente no desaprovechó la ocasión para hablar de lo bien que lo está haciendo el país en muchos otros frentes. Para ello se refirió, entre otros, a la excelente tasa de creación de empleo o la renegociación de acuerdos comerciales. "Tenemos tantas cosas increíbles", dijo antes de declarar que cosas como lo ocurrido en Charlottesville son "muy tristes".

En esta ciudad sureña universitaria, nacionalistas, supremacistas blancos y miembros del movimiento alt-right habían convocado una marcha para protestar por el plan del ayuntamiento de retirar de la estatua del general Robert E. Lee; el oficial de la Confederación que luchó en la Guerra Civil y que muchos vinculan a la esclavitud de los negros.

Aunque el acto fue ilegalizado poco antes de su hora prevista de inicio, el mediodía, muchos manifestantes se reunieron en las inmediaciones ondeando la bandera confederada horas antes. También lo hicieron otros tantos que se oponían a la celebración de la marcha.

La policía registró al menos dos heridos graves por el lanzamiento de objetos entre ambos grupos. Según informaron testigos a los medios estadounidenses, se vieron armas entre los manifestantes (es legal en el estado de Virginia) y se produjo lanzamiento de gases lacrimógenos entre los participantes