MOTO GP

Ducati pone en aprietos a Lorenzo

La escudería italiana rehuye los malos resultados cosechados desde 2011, e incide en que el objetivo es conquistar el Mundial. Unas expectativas desmesuradas que generan una importante presión en la figura del español

Jorge Lorenzo prueba la Ducati en un test.
Jorge Lorenzo prueba la Ducati en un test.

Las altas expectativas generadas y la enorme rivalidad dentro de la escudería se erigen en problemas para Jorge Lorenzo, que cuando hizo oficial su fichaje por Ducati en abril, no contaba con lidiar con tan estrecho margen de error. Desde la escudería italiana le inundan de presión: ponen como objetivo conquistar el Mundial, y afirman que la moto, diseñada expresamente para él, no le producirá problemas a la hora de adaptarse.  

En abril del pasado año, Lorenzo optó por una decisión drástica, quizás una de las más trascendentales a lo largo de su trayectoria. Tras nueve años de alianza con Yamaha, anunció que su fichaje por Ducati, una escudería histórica, que le abonará casi treinta millones de euros por los dos años de contrato. Un fichaje bomba que propició una batalla entre los dos pilotos de la escudería la pasada temporada. Pugna de la que salió vencedor Dovizioso, quien se encargará de juzgar si el rendimiento del español es el esperado.

Lorenzo es consciente de la complejidad que atañe triunfar con Ducati, donde pilotos de la talla de Rossi y Hayden fracasaron en su intento. El mallorquín quiere diferenciarse y exhibir su poderío, pero las palabras que salen del equipo no ayudan a ello. Y es que, a pesar de que el año pasado la velocidad punta de la Ducati no fue suficiente como para contrarrestar la lentitud en el paso por curva, los altos cargos han incrementado sus expectativas hasta pensar en la pugna por el título.

“El objetivo es ganar el Mundial, está claro. Ahora tenemos todas las cartas en la mano para intentarlo”, ha mencionado recientemente Claudio Domenicali, consejero delegado del equipo italiano. Una presión extra para Jorge, que deberá adaptarse a su nueva moto. Desde dentro, aunque reconocen este problema, afirman que la Desmosedici GP17, como se conoce a la nueva moto, ha sido diseñada de forma minuciosa para que se adapte al estilo de pilotaje del español.  

Las expectativas parecen desmesuradas si nos atenemos a los resultados cosechados por Ducati en los últimos años. Desde que Stoner conquistara el Mundial en 2011, el equipo italiano no ha logrado meter a ninguno de sus pilotos entre los cuatro primeros. Incluso en algunas temporadas se vieron superados por las Honda Satélites. A este problema hay que añadirle la enorme competencia con la que se encontrará Lorenza. Dovizioso, un piloto experimentado que lleva en Ducati desde 2013, y que cuenta con los galones suficientes como para haber conseguido arrebatarle la plaza a Iannone, el hombre que rompió la sequía de triunfos del equipo.

Aunque más peligrosa es la relación con el mencionado australiano, actualmente piloto probador, y con el que ha tenido sus manos y sus menos sobre el asfalto en el pasado. Stoner, único campeón con Ducati, es para los altos cargos un activo fundamental, por lo que podría reeditarse la batalla de egos que ya tuvo lugar en Yamaha con Valentino Rossi.

Para Lorenzo se abre una nueva etapa profesional, como refleja su cambio de preparador físico. El español, tras concluir la temporada, cortó su relación con Marc Rovira tras tres temporadas. El tricampeón del Mundo en la categoría reina es el más interesado en borrar la imagen ofrecida la pasada campaña, donde no ofreció un ápice de regularidad. Pero los objetivos, y la enorme rivalidad, le dejan sin margen de error.