DESCONTENTO EN EL CUERPO LOCAL

Costuras abiertas y tejidos calurosos en el nuevo uniforme de la Policía Municipal

Sólo unos días después de que todos los agentes del cuerpo local hayan recibido su nuevo traje ya han aparecido los primeros problemas. Costuras abiertas, pantalones demasiado calurosos y una funda para el chaleco muy gruesa son las primeras pegas a la uniformidad

Costuras abiertas y tejidos calurosos en el nuevo uniforme de la Policía Municipal

El pasado 15 de mayo, día de San Isidro, fue un día muy señalado para toda la Policía Municipal de Madrid. El consistorio madrileño y la concejalía de Seguridad comandada por Javier Barbero habían fijado la festividad del patrón de todos los madrileños como la fecha límite para que todos los agentes del cuerpo local vistieran el ansiado nuevo uniforme. Pero como reza el refranero español: "Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer". Y esto es precisamente lo que han pensando los policías municipales al comprobar los defectos de su nuevo traje. Con muy pocos días de uso, ya han aparecido costuras abiertas en algunas camisetas de los agentes. Además, el pantalón, muy útil en principio para el invierno, resulta ser demasiado caluroso con temperaturas altas. De hecho, este problema genera mucha preocupación porque todavía no ha comenzado el verano y ya han llegado las primeras quejas a los sindicatos.

La sorpresa ante los desperfectos sufridos en los nuevos uniforme de la Policía Municipal es mayúsculo entre los propios agentes, que cuando recibieron las prendas quedaron muy satisfechos con ellas. De hecho, los sindicatos policiales que fueron los primeros que tuvieron acceso al nuevo uniforme se mostraron muy contentos porque la Dirección les había escuchado en la gran mayoría de peticiones y especificaciones técnicas emitidas. Pero en el nuevo uniforme de la Policía Municipal no es oro todo lo que reluce y sólo ha hecho falta unos días de uso para confirmar esta teoría. 

Hace a penas dos y meses y medio que el Ayuntamiento de Madrid comenzó a repartir la nueva uniformidad a las distintas unidades de la Policía Municipal. Fue el pasado 15 de febrero cuando el consistorio realizó la presentación oficial de esta nueva vestimenta, aunque los detalles del mismo ya los había adelantado en exclusiva ESTRELLA DIGITAL. En marzo, comenzó el reparto de los primeros trajes con el objetivo de que el 15 de mayo de este mismo año los cerca de 1.600 agentes tuvieran el suyo.

Las UCES, los primeros en quejarse

Fue la pasada festividad de San Isidro cuando la última unidad que quedaba por estrenar el uniforme, la Unidad de Apoyo a la Seguridad (antigua UCES), hiciera lo propio. Curiosamente, los antidisturbios del cuerpo local eran los más reacios a cambiar su vestimenta porque eran los únicos que llevaban un uniforme distinto al resto y pensaban que iban a perder sentido de pertenencia, entre otras quejas. Pero ahora a estos se les han unido agentes de las unidades de distrito, aunque por diferentes motivos.

Costuras de dudosa calidad y tejidos demasiados calurosos son las principales causas que esgrimen los policías municipales para mostrar su descontento con la nueva indumentaria. En algunas camisetas ya han saltado las primeras puntadas de hilo en las costuras y en otras incluso se ha producido un desgaste del tejido que ha dado lugar a la aparición de las comúnmente llamadas 'pelotillas' en la ropa. Lo preocupante es que esto ha ocurrido con tan sólo unos días de uso, según denuncia el sindicado CSIT Unión Profesional. "No es normal que hayan aparecido estos desperfectos en una prenda nueva", afirma José Francisco Horcajo, responsable en Policía del sindicato CSIT. 

Además de la degradación del material a los sindicatos también les han llegado quejas sobre lo caluroso que resultan algunos tejidos como el pantalón o el chaleco antibalas. "Antes teníamos dos pantalones, uno de verano y otro de invierno, pero con este nuevo pantalón los policías han comenzado a sufrir demasiado calor y lo peor es que todavía no han llegado los meses de verano con lo que la situación puede empeorar", explica Horcajo.

Con respecto al chaleco, los agentes se quejan de tener que llevar el chaleco siempre por encima de la camiseta por obligación porque esto supone tener que poner la funda exterior, muy gruesa y demasiado calurosa. "Tenemos varias fundas, pero la exterior produce mucho calor al policía. Las órdenes son llevar siempre el chaleco por fuera lo que imposibilita poner la fundar interior, más cómoda y menos calurosa", afirma Horcajo. 

Sin libertad ninguna

Por si no fuera poco, los policías municipales acaban de recibir una nueva normativa en la que la Dirección explica cómo colocar el equipo del cinturón policial. Ahora, las nuevas directrices son: funda del arma en el lado natural del agente (derecha para los diestros e izquierda para los zurdos), funda del cargador al lado opuesto, junto al cargador la defensa extensible y junto a la funda del arma los grilletes (nunca en la parte de la columna vertebral). Por último, el equipo de transmisiones deberá de ir delante del cargador, los guantes anticorte delante de la funda del arma. Esta pauta es obligatoria para todos los agentes y ninguno de ellos podrá distribuirse los 'items' como lo hacían hasta ahora. Además, tampoco podrán portar ningún utensilio no reglamentario, algo obvio por otra parte.

"No entendemos que nos quieran imponer una manera de llevar nuestras herramientas de trabajo cuando cada uno de los policías es diferente. Hay personas que tienen muy estudiada la colocación de sus objetos y ahora les imponen una distribución totalmente distinta", se queja Horcajo. La medida no es una opción, sino que es una imposición. De hecho, durante los próximos meses la Dirección de la Policía Municipal pretende impartir una serie de cursos para explicar esta nueva distribución a los agentes.