LUCHA ANTITERRORISTA

Los yihadistas detenidos en Aranjuez e Irún son dos peligrosos lobos solitarios

Interior asegura que los dos yihadistas arrestados eran, "en principio, actores solitarios y estaban preparándose para incorporarse al ISIS"

El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha asegurado este miércoles que los dos yihadistas detenidos en Aranjuez (Madrid) e Irún (Guipúzcoa) eran, "en principio, actores solitarios y estaban preparándose para incorporarse a Dáesh".

Así lo ha manifestado el titular de Interior en declaraciones en los pasillos del Congreso, en las que ha indicado que se trata de dos personas de nacionalidad marroquí detenidas por la Policía y la Guardia Civil "listas para incorporarse" a esa organización terrorista.

Han sido arrestados, ha añadido, después de larga investigación de ambos cuerpos, a los que Zoido ha querido felicitar después de alabar su trabajo y por su "magnífica coordinación", a la vez que ha resaltado la importante colaboración del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

Zoido ha insistido en la "tranquilidad" que deben tener los españoles porque los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado están trabajando "en perfecta coordinación para mantener esta pacífica convivencia".

Un trabajo que desde que se activó el nivel 4 de alerta antiterrorista está dando lugar a un "goteo continuo e incesante de detenidos de una u otra nacionalidad", cada uno con sus peculiaridades pero con un "denominador común: integrarse en Dáesh".

La Policía Nacional ha detenido esta madrugada en Aranjuez (Madrid) a un marroquí acusado de ser un peligroso yihadista, clave en el aparato de propaganda y captación del ISIS, informa el Ministerio del Interior.

El arrestado estaba considerado como un peligroso "actor solitario" que mostraba "un intenso fanatismo y una incesante actividad en la red mediante la cual se autoadoctrinaba para cometer atentados terroristas contra la población".

Su avanzado estado de radicalización, según el Ministerio del Interior, "le llevaba a pasar largos periodos de tiempo navegando en la red".

El detenido, de nacionalidad marroquí y afincado en Madrid, con domicilio en la localidad de Aranjuez, "se había radicalizado en los últimos meses mostrando un intenso fanatismo y un consumo constante de contenido visual", a través del cual "se autoadoctrinaba para la práctica de acciones terroristas individuales contra la población civil".

Según Interior, mostraba una "incesante actividad en la red", además de ser una persona de "escaso círculo social" que recibía vídeos y publicaciones "con referencias a las acciones suicidas de jóvenes muyaidines".

El detenido era partidario de la "yihad individual" con la que el DAESH busca "trasladar la guerra al corazón de los hogares de occidente", le que lo encuadra, según Interior, en los parámetros que definen la figura del terrorista individual o "actor solitario", capacitado para realizar ataques terroristas.

Una de sus prioridades era llevar a cabo "la multicaptación de individuos con diversos perfiles y capacidades", indica Interior, que lo considera un "elemento clave e integrado en el aparato de propaganda y de captación de DAESH" que mantenía "una acción diaria de recepción y difusión de contenidos cada vez más violentos".

En su "frenética actividad" empleaba varios perfiles en las redes sociales donde contaba con una multitud de amistades, "algunas de las cuales mostraban de manera explícita y sin artificios contenidos yihadistas de extrema dureza".

En opinión del Ministerio del Interior, "el detenido no demostraba tener ningún miedo a represalias legales por sus actos, síntoma de su peligrosidad y de su profundo compromiso con la organización terrorista".

La investigación sobre los contenidos que el detenido distribuía y recibía "revela que había múltiples referencias a cabecillas de la lucha terrorista yihadista, singularmente Osama Bin Laden", informa Interior, que añade que "tenía como modelo a los cuatro terroristas que en 2004 se inmolaron en un piso de Leganés y en el que resultó fallecido un miembro de la Policía Nacional".

Esta operación policial, que continúa abierta, ha sido llevada a cabo por agentes de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional, en colaboración con el Centro Nacional de Inteligencia, y bajo la supervisión del Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional y coordinada por la Fiscalía de la Audiencia Nacional.