CONEXIONES A LA RED

Fibra óptica, Wifi, 4G, ADSL... ¿Cómo nos conectamos a internet?

Internet evoluciona a pasos agigantados y es difícil seguirle el ritmo. El usuario no siempre sabe las diferencias entre los tipos de conexión y sus respectivos beneficios e inconvenientes

Conexión a internet. | ED
Conexión a internet. | ED
Fibra óptica, Wifi, 4G, ADSL... ¿Cómo nos conectamos a internet?

Aunque la mayoría de la gente cuenta con Internet en sus casas no todas ellas saben lo que tienen contratado o no disponen de la información suficiente para diferenciar entre las distintas alternativas que se encuentran disponibles en el mercado. De hecho, cuando alguien busca una conexión a Internet por vez primera una de las cosas en las que más se fija es en el precio que tendrá que pagar, sin reparar en que lo que puede parecer más barato puede resultar ser más caro porque las prestaciones con las que cuenta con peores. Para salir de dudas hemos decidido recopilar las opciones posibles para contar con Internet y explicar, de manera breve, en qué consiste cada una de ellas.

  1. Fibra óptica. La mayoría de los proveedores se han dado cuenta que es, a través de esta conexión, donde está el futuro de Internet y se han puesto manos a la obra para ofrecer esta alternativa. Este tipo de conexión emplea impulsos de luz y gracias a ellos se pueden enviar una gran cantidad de datos con las máximas velocidades del mercado. De hecho, una de sus grandes ventajas reside en que lo que se ofrece y lo que se obtiene después es exactamente lo mismo así que es una forma de estar seguro de que se paga, exactamente, por aquello que se contrata. Las conexiones que suele ofrecer este sistema rondan de los 20 Mb a los 200 Mb.

  2. ADSL. Es la conexión que más llegó a popularizarse y que aún perdura, aunque poco a poco muchos han sabido ver las ventajas de la fibra óptica y ya han optado por el cambio. Esta conexión se basa en una tecnología que emplea la transmisión analógica para los datos a través de hilos de cobre. Su principal desventaja reside en que la conexión con la que se cuenta en el hogar depende, finalmente, de la distancia que hay con la central de comunicaciones. Es por este motivo por el que las ofertas que se hacen hablan de máximos de 'x' megas, ya que no pueden garantizar esa velocidad para todos sus clientes. Además, al ser una conexión asimétrica con lo que se cuenta es con una mayor velocidad de descarga que de subida.

  3. WiFi. También es una de las más usadas y en lo que se basa es, precisamente, en trasmitir la señal sin necesidad de tener que estar conectados mediante cables. Los edificios que cuentan con esta conexión tienen una antena WiFi que es la que sirve como receptora. Ésta, a su vez, va conectada a un router de la comunidad y desde éste se da servicio a los diferentes interesados. La principal ventaja en esto era el precio, ya que se podía compartir entre varias personas (aunque ahora los precios se han abaratado en todas las opciones y ya no destaca tanto por esto) Y su principal desventaja es que, cuanta más gente esté conectada a esa Red, peor será la conexión.

  4. Internet móvil. La idea con esto es poder estar conectados desde cualquier parte. En un primer momento las conexiones se limitaban a unos pocos kb/s pero ahora mismo las más comunes son las 3G (que suelen contar con unos 14 Mbit/s) y las nuevas 4G que llegan a contar con hasta 100 Mbit/s y en crecimiento.