PELIGROS

Aprender a protegerse en internet

¿Cuál es la diferencia entre un hacker y un cracker? ¿Es igual de peligroso? Lo cierto es que hay matices a tener en cuenta

Aprender a protegerse en internet.
Aprender a protegerse en internet.
Aprender a protegerse en internet

Aunque esta palabra siempre nos trae a la mente la imagen de alguien que se dedica a explotar vulnerabilidades para robar datos importantes, lo cierto es que el hackeo no es algo ilegal o peligroso. Al menos no en todas las ocasiones. Y es que, aunque no te lo creas, hay equipos de trabajo que se dedican a hackear Facebook, páginas de empresas importantes y otros recursos de la red con el fin de protegernos. Cada vez que se detecta un fallo de seguridad en estas webs, se aplican las medidas necesarias para “sellar” la grieta y evitar que otro tipo de hackers, de los que hablaremos después, no pueda cometer ninguna fechoría.

Qué es realmente un hacker

Si miras en diccionarios y enciclopedias la definición de hacker, verás que dice habitualmente que se trata de alguien que se dedica a forzar sistemas para atacarlos y robar su contenido, lo cierto es que es un error. Un hacker es alguien que busca las limitaciones de un sistema con el fin de modificarlo y hacerlo mucho mejor, más seguro y eficaz.

Normalmente son profesionales que trabajan para una empresa en concreto. Aunque también hay hackers independientes y altruistas, que revisan los problemas de seguridad que puede tener un programa o una página web y alerta a todos el mundo para que se puedan proteger. Incluso pueden publicar libros gratis para dar a conocer las técnicas y los problemas más habituales que tienen estos sitios.

Cracker: el hacker que no tiene tan buenas intenciones

El término cracker es el que mejor define al grupo de personas del que hablan los diccionarios. En realidad, operan de forma parecida a un hacker, buscando puertas traseras, fallos y pequeños trucos con los que entrar en programas, webs y ordenadores. Sin embargo, su labor no es altruista ni positiva, ya que se dedican a hacerlo con el fin de robar información sensible, como claves de acceso y datos personales, para venderla o utilizarla en la comisión de delitos. Pueden hackear celular y convertirlo en una herramienta de rastreo, robar datos bancarios o hacer algo ilegal y que sea ese dispositivo el que localice la policía, convirtiendo a su propietario en un delincuente sin siquiera saberlo.

¿Cómo protegerse de un ataque?

Hay quien asegura que unos y otros son igual de peligrosos. Y puede que no les falte razón, ya que no hay garantías de que un hacker no vaya a pasarse “al lado oscuro” y se convierta en un cracker. Aunque esto, sobre todo en el caso de quienes trabajan para una gran empresa, no suele suceder.

¿Estamos libres de peligro? Lo cierto es que no podemos asegurarlo, a no ser que no tengamos ningún dispositivo electrónico, algo totalmente imposible en estos tiempos. Pero sí que podemos tomar algunas medidas de seguridad con las que mantenernos fuera del punto de mira de ataques maliciosos. Cambiar la contraseña cada cierto tiempo, no dejar páginas con el login abierto o asegurarnos de que los sitios a los que entramos son los auténticos es una precaución que deberíamos tener siempre.

Aunque su especialidad son las fundas y los accesorios para móviles, desde electromoviled.com recomiendan hacer siempre copias de seguridad y no dejar el móvil sin supervisión. Es una invitación a que alguien intente entrar en él y hacerse con nuestros datos para venderlos o simplemente robarlo y usarlo. Y es que, aunque no sea un “crackeo” al uso, que te quiten el teléfono también es una forma de robar información sensible.