LEYENDAS OLÍMPICAS

Nuestros primeros campeones olímpicos lograron el oro sin jugar

En los JJ.OO. de París de 1900 Villota y Amézola se hicieron con la medalla de oro en un deporte que nunca volvió a ser olímpico

Cartel JJ.OO. de 1900.
Cartel JJ.OO. de 1900.
Nuestros primeros campeones olímpicos lograron el oro sin jugar

Hasta hace unos años apenas teníamos información sobre quienes habían sido los primeros campeones españoles en unos Juegos Olímpicos. Sus rostros aparecen difusos en algunas fotografías desgastadas. De su identidad tan solo conocíamos su primer apellido. El deporte en el que ganaron la medalla de oro nunca volvió a ser olímpico. Vencieron en un partido que no llegó a jugarse y jamás supieron que habían alcanzado la gloria olímpica.

Las Olimpiadas de 1900 se celebraron como parte de la  Exposición Universal de París. Aquellos segundos JJ.OO. fueron una serie de competiciones de lo más variopinto y no exentas de polémica, distribuidas a lo largo de los cinco meses que duró la Exposición. En ellas participaron deportistas profesionales y amateurs, y por primera vez las mujeres. El madrileño Francisco Villota y Baquiola y el alavés de Izarra José de Amézola y Aspizúa fueron a la 'Ciudad de la Luz' para competir en la modalidad de cesta punta de pelota vasca.

Amézola y Villota

El 14 de mayo de 1900, en el Estadio Olímpico de París, Villota y Amézola debían enfrentarse en una singular final a los vasco-franceses Durquetty y Etchegaray. Sin embargo, los pelotaris galos decidieron no jugar por desavenencias con la organización y discrepancias con las reglas del torneo. Ante la incomparecencia de los contrarios, los árbitros declararon vencedores a los españoles. Villota y Amézola consiguieron así la primera medalla de oro de nuestro palmarés olímpico en Pelota Vasca, un deporte que nunca más ha vuelto a jugarse en unas olimpiadas. Solo como deporte de exhibición estuvo presente en las de París en 1924, en México 68´ y en Barcelona 92´.

Villota y Amézola regresaron a España con sus flamantes trofeos en la maleta, metafóricamente hablando ya que por aquel entonces los enviaba la organización meses después y no siempre eran medallas. Pero hubo que esperar más de un siglo para que aquel triunfo alcanzado en París obtuviera el reconocimiento oficial del Comité Olímpico Internacional. Otro español que también vino de París con una medalla fue Pedro Pidal y Bernardo de Quirós, marqués de Villaviciosa. Este polifacético personaje (político, jurista, periodista, escritor y alpinista) consiguió la plata en una particular modalidad deportiva: Tiro a Pichón.

Tan caóticos fueron los JJOO de 1900 que el COI encargó al historiador Bill Mallon una revisión exhaustiva de aquellas Olimpiadas. Mallon utilizó cuatro criterios para decidir que competiciones debían pasar a la historia del olimpismo. Las pruebas tenían que haber sido amateurs, internacionales, sin hándicaps y abiertas. El torneo de pelota vasca cumplía los cuatro. En 2004 el COI ratificó el informe de Mallon titulado “The 1900 Olympic Games: Results for All Competitors in Al Events, With Commentary”. De esta forma, Villota y Amézola fueron incluidos oficialmente, con su oro en Pelota Vasca, en la relación de medallistas olímpicos.