INCREÍBLES

Historias insólitas de las Olimpiadas

Después de 30 ediciones son muchas las anécdotas e historias sorprendentes que han sucedido en los Juegos Olímpicos. Estas son algunas de ellas.

Juegos Olímpicos de Los Angeles 1984.
Juegos Olímpicos de Los Angeles 1984.
Historias insólitas de las Olimpiadas

1- Seis medallas con una pierna de madera

Oscar Pistorius, el velocista sudafricano hoy convicto por asesinar a su novia, no fue el primero en participar con una prótesis en unos Juegos Olímpicos. En las Olimpiadas de 1904, celebradas en Saint Louis (EEUU), el norteamericano George Eyser compitió a sus 32 años con una pierna de madera que le había sido implantada tras ser arrollado por un tren en su infancia. Esto no le impidió ganar seis medallas en gimnasia: la de oro en barras paralelas, salto de caballo y escalada de cuerda, la de plata en combinada y caballo con arcos, y la de bronce en barra fija. Todavía no existían los Juegos Paralímpicos que comenzaron en 1960 en Roma.

2- La mujer récord en velocidad que era un hombre

Stanislawa Walasiewicz

En las Olimpiadas de Los Ángeles de 1932 la velocista polaca Stanislawa Walasiewicz obtuvo el oro en los 100 metros lisos con una marca de 11'9, que igualaba el récord mundial hasta ese momento. Unas décadas más tarde, en 1980, la exatleta, nacionalizada norteamericana con el nombre de Stella Walsh y divorciada ya del boxeador Neil Olson, falleció de un disparo durante el robo a un supermercado de Cleveland. Al intervenir los CSI de turno, se descubrió en la autopsia que tenía órganos genitales masculinos. En realidad era un hombre. A pesar de ello, nunca le ha sido retirado el oro que ganó como mujer.

3- La medalla de oro perdida en el lago

El deportista ruso Vyacheslav Ivanov ganó un oro en remo en las Olimpiadas de 1956 de Melbourne. Tanta fue la emoción al recibir el ansiado metal que lanzó al aire la medalla, al volver a sus manos se le resbaló y cayó al lago Wendouree, donde había tenido lugar la carrera. Se tiró al agua para buscarla pero no hubo manera. Las autoridades olímpicas le concedieron otra de repuesto. A día de hoy desconocemos si algún buzo o un hada (en todos los lagos hay una) pudo hacerse con aquella medalla de oro perdida para siempre jamás.

 Vyacheslav Ivanov

4- Ganó la maratón descalzo

La marca deportiva Adidas patrocinó los JJOO de Roma en 1960 y ofreció calzado gratis a los competidores. El etíope Abebe Bikila se probó varias zapatillas, pero no encontró unas que le convencieran así que decidió correr la maratón descalzo. Ganó el oro y estableció una nueva plusmarca mundial con 2 horas, 15 minutos y 16 segundos. Cuatro años después, en Tokio, volvió a ganar y a superar su récord, aunque en esa ocasión utilizó zapatillas.

Abebe Bikila

5- Las medallas de plata que EEUU aún no ha recogido

Las Olimpiadas de Múnich 72 son recordadas por el atentado donde fueron asesinados 11 atletas israelíes. Pero hubo algo más. Un episodio de la Guerra Fría aún muy caliente. Sucedió en la final de baloncesto entre EEUU y la URSS. A falta de seis segundos para terminar, Doug Collins recibió una falta. El jugador marcó los tiros libres y puso a su equipo por delante. Solo quedaban tres segundos. Entonces comenzó la confusión. Los soviéticos sacaron y fallaron el lanzamiento. Los norteamericanos se abrazaban celebrando la victoria. Uno de los colegiados detuvo la celebración, ya que los soviéticos habían pedido tiempo muerto en los tiros libres de Collins. La FIBA contemplaba entonces esta posibilidad. Así las cosas, se ordenó jugar los tres segundos y el ruso Sergei Belov marcó cuando sonaba el pitido final. Luego llegaron las reclamaciones, pero la URSS ganó en los despachos lo que fue dudoso en la cancha. Los jugadores norteamericanos nunca aceptaron las medallas de plata. El COI les pide todos los años que las recojan, pero todavía no ha ido nadie a por ellas. Las medallas de plata se guardan en una caja de seguridad de un banco de Múnich.

6- ¡Vaya par de gemelas!

De nuevo Los Ángeles, pero esta vez en 1984. Durante aquellos JJ.OO. la atleta puertorriqueña Madeline de Jesús sufrió una lesión que le impedía correr la clasificación para los relevos 4x400. Su hermana gemela Margaret, también deportista, andaba por allí y decidieron dar el cambiazo por Madeleine. De esta forma, Puerto Rico se metió en la final. Pero cuando el entrenador conoció lo sucedido retiró al equipo de la competición.  

7- Larry Lemieux, poseído por el espíritu de los JJOO

A las Olimpiadas se va a competir. Eso hizo el canadiense Larry Lemieux, cuando en Seul´88 abandonó la regata de la clase Finn que disputaba en cabeza, para rescatar a dos participantes de Singapur que habían zozobrado. El desvío le costó el podio a Lemieux. El COI le otorgó la Medalla Pierre de Coubertin al Espíritu Deportivo.

8- El nadador más lento que alcanzó la gloria

Eric Moussambani, nació en Guinea Ecuatorial. Antes de competir en los juegos de Sidney 2000 nunca había visto una piscina olímpica y solo hacía ocho meses que había comenzado a nadar en la piscina de un hotel, debido a la falta de instalaciones en su país. Participó en las Olimpiadas sin un tiempo mínimo por la cuota de países en vías de desarrollo. Cuando nadó los 100 metros libres tardó 1 minuto 52,72 segundos, más del doble que sus competidores. Además, tuvo que nadar solo porque en su tanda los otros dos nadadores fueron descalificados por falsa salida. Pero Moussambani fue aclamado por el público, se convirtió en un héroe popular y en invitado de programas de televisión. Participó también en Atenas 2004, luego vino a España donde impartió clases de natación para niños. En 2012 fue nombrado entrenador del equipo nacional de natación de Guinea Ecuatorial.

Eric Moussambani