REAL MADRID 6-1 CULTURAL

A Zidane le sobran jugadores

El habitual banquillo del técnico francés y los futbolistas del filial sacaron rendimiento a sus minutos con una importante exhibición. Mariano, con tres tantos, destacó por encima del resto

El Madrid celebra un gol.
El Madrid celebra un gol.

Los suplentes de Zinedine Zidane aprovecharon el trámite para ampliar la brecha en la eliminatoria (13-1). Mariano, con tres tantos, fue el más destacado. James también marcó, aunque su actuación no fue la más satisfactoria. Los hombres del Castilla, Odegaard, Tejero y Enzo, al que hizo debutar su padre y que anotó, se gustaron y demostraron que hay futuro en el club blanco. Morgado en propia puerta cerró la goleada.

Apenas dio tiempo a vislumbrar cómo se posicionaban sobre el césped los diferentes protagonistas, cuando el Madrid golpeó a la ilusión de la Cultural. Bastos controló mal ante la presión de Asensio, que no sólo le robó el esférico, sino que le desbordó. Ganó línea de fondo el futbolista blanco, que después asistió a Mariano, bien situado en el área. El delantero anotó al primer toque y volvió a evidenciar su buen rendimiento cuando Zidane le requiere.

La Cultural, con un parcial global de 8-1 en contra, alternó diferentes formas de actuar. Por momentos se cerró para evitar una sangría mayor, pero también se atrevió a tocar, como así les había exigido su técnico. Entre los locales, destacaba las ansias de Odegaard por participar en el juego. Entre el noruego, Asensio, James e Isco, el Madrid derrochaba técnica en zona de tres cuartos de campo. Aunque el principal riesgo para el equipo que lucía de rosa era Carvajal. El lateral, titular obligado ante unas molestias de última hora de Danilo, se exprimió al máximo, y demostró estar un nivel por encima del resto.

De sus botas nació el segundo tanto. El canterano, en una de sus numeras incursiones por la banda diestra, levantó la cabeza y colocó el balón en la cabeza de James, que se había adentrado en el área cual ‘nueve’. El colombiano, con un buen testarazo, batió a Leandro. La Cultura sólo respondió con un tímido remate que lamió el poste de la portería defendida por Casilla. Al margen, cada intento por atenazar al Madrid se convertía en una contra de los blancos, que gozaron de muchas oportunidades para abrir más brecha.

Y lo consiguieron antes del descanso. Carvajal, de nuevo, metió un balón al área donde se encontraba Mariano, omnipresente en todas las acciones ofensivas. El ariete controló con el pecho y empaló a la red el balón, para resarcirse de un gol que minutos antes le había robado el colegiado. La cultural, a pesar de que observar cómo se abría camino otra goleada, no cesó en su empeño y obtuvo su recompensa en el descuento. Yeray aprovechó un balón suelto y desde la frontal acortó distancias.

El segundo periodo comenzó con un guiño de Zidane a Isco y Carvajal, que se quedaron en el banquillo, en un gesto que apunta a su titularidad frente al Barcelona. Varane, y Enzo, que debutaba bajo la tutela de su padre, entraron en su lugar. En el primer cuarto de hora se pudo apreciar un desvanecimiento de la intensidad, con la Cultural bien replegada y con el equipo blanco como único dueño del esférico. Una postura cómoda para ambos equipos, pero más para el Madrid, que encontró un resquicio en el muro visitante.

Odegaard combinó en corto para Mariano, que de primeras cedió a Enzo. Zidane, en el borde del área, sorprendió a Leandro con un disparo raso a contrapié para establecer el 4-1. Quiso estirarse un poco más la Cultural ante la relajación de los merengues, pero la lesión de Zuiverloon, que minutos antes había saltado sobre el césped, propició que volvieran a cerrarse. El Madrid tocó hasta la saciedad en el tramo final, siempre con los canteranos en busca de protagonismo.

El que más rindió sin duda fue Mariano, que tuvo tiempo de cerrar un hat-trick. Tras un disparo suyo frustrado, Tejero, en la derecha desde la entrada de Varane, puso un buen centro para el remate del delantero. Poco después, ya en el descuento, Nacho propició con un centro el tanto en propia puerta de Morgado, con el que se cerró la eliminatoria (13-2).