Martes 20.11.2018
Los agujeros del 17-A en Barcelona/21

93 tiros reglamentarios y uno de caza acabaron con Younes y los 5 de Cambrils

Los informes de balística reclamados por el juez de la Audiencia Nacional demuestran que la policía autonómica actuó con  total desinhibición frente a 6 yihadistas sin armas de fuego

 

Algunos de los proyectiles que acabaron con el comando Ripoll
Algunos de los proyectiles que acabaron con el comando Ripoll

El uso de las armas frente a unos yihadistas que acaban de asolar Barcelona, portan cuchillos no armas de fuego, pero simulan llevar chalecos explosivos, es complejo. El manual indica minimizar daños y evitar zonas sensibles: "se procurará disparar sobre partes no vitales del agresor, siempre teniendo en cuenta el principio que el uso del arma de fuego ha de causar la menor lesión posible". Pero los mossos descerrajaron 93 disparos con sus armas y lo que es más enigmático e irregular: un disparo de caza.

¿Los mossos utilizaron, como marca la ley: “la fuerza legal imprescindible ”, o también la prescindible? ¿Quién usó ese arma de caza para abatir a un yihadista? ¿Un mosso con un arma no reglamentaria o un ciudadano ajeno al cuerpo?

Los propios informes de balística elaborados por la policía autonómica y remitidos al juez de la Audiencia Nacional arrojan dudas. Vayamos por partes:

Informe detallado 

“En el informe UCBTI-307/2017 se estudian once (11) balas disparadas, veintisiete (27) vainas percutidas del calibre 9 x19 mm Luger (9mm Parabellum) y un (1) cartucho del calibre 9 x 19 mm Luger (9mm Parabellum). Estos elementos fueron recogidos durante la Inspección Ocular Técnico Policial UTPCMS-0357/2017 realizada el 21 de agosto de 2017 en Subirats (Barcelona) y durante la autopsia del cadáver de Younes Abouyaaqoub”.

Así se expresan los expertos de balística de los Mossos d'Esquadra en un informe (UCBTI-307/2017) relacionado con la IOTP UTPCMS-0357/2017 en la localidad de Subirats (Barcelona) en fecha 21 de agosto de 2017
 remitido al juez central de instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu.

El magistrado les había reclamado un estudio detallado de lo acontecido durante la neutralización del terrorista Younes Abouyaaqoub, el conductor de la furgoneta que el día 17 de agosto del año pasado arrasó Las Ramblas de Barcelona.

27 tiros a 12 metros

El informe es inequívoco: se produjeron 27 disparos aunque sólo se encontraron 11 balas, algunas alojadas en el cuerpo del yihadista y retiradas durante la autopsia.

Disparos de los Mossos al comando Ripoll

Los mossos identifican las armas que utilizaron los dos agentes adscritos a la Región Policial Metropolitana Sur que se enfrentaron con Abouyaaqoub. Se trata de las pistolas reglamentarias Walther modelo P-99 con número de serie FAD5938, 
y pistola Walther modelo P-99 con número de serie FAD6571.

Sólo un mosso acertó

La 27 vainas recogidas corresponden a estas dos pistolas pero sólo uno de los mossos, el que portaba la FAD5938, logró alcanzar a Younes, a quien habían dado el alto a escasos 12 metros de distancia, según la crónica de los propios policías. Según la autopsia, sólo seis disparos de los 27 impactaron en Younes y todos procedentes de la misma pistola.


El tiroteo se produjo sobre un hombre armado con un cuchillo que portaba adosado a su cuerpo y un falso chaleco bomba lo que, según los mossos, justificó su abatimiento.

Según consta en las diligencias, Abouyaaqoub se abalanzó sobre ellos a 15 metros de distancia al grito de “¡Alá es grande!”. Los agentes recibieron asistencia psicológica tras la actuación.

En Cambrils, más de lo mismo

“En el presente informe se estudian veinte balas disparadas y sesenta y siete vainas metálicas percutidas del calibre 9 mm Luger y una vaina semimetálica percutida del calibre 12”.

Disparos de los Mossos al comando Ripoll

Estos elementos fueron recogidos durante la Inspección Ocular Técnico Policial número 083 /17-CT realizada el 18 de agosto de 2017 en la localidad de Cambrils (Tarragona) y durante las autopsias practicadas a los cadáveres de cinco personas: Omar Hichamy, El Houssaine Abouyaaqoub, Said Aalla, Moussa Oukabir y Mohamed Hichamy”.

Un total de 14 armas participaron en el tiroteo que acabó con la vida de los terroristas: 4 pistolas H&K USP, 5 subfusiles H&K UMP, 4 pistolas Walter P99 y una escopeta de caza.

Llama la atención que alguno de los cadáveres sólo presentaba uno o dos impactos, lo que da una idea del descontrol que se vivió en aquel enfrentamiento.

¿Escopeta de caza? ¿Quién la disparó?

Especial mención conviene hacer de la última de las armas referenciadas por los mossos: la escopeta de caza Fabarm. Los agentes que rubrican el informe no profundizan sobre la persona que la disparó ni si esta persona no identificada es un mosso o si adscribe algún número de placa policial.

No se sabe, a tenor de lo expuesto en el informe, quién disparó esa escopeta de caza, un arma que no forma parte del equipo de los agentes policiales. Las escopetas de calibre 12 son las habitualmente utilizadas por los cazadores de jabalíes. Lo cierto es que fuese un policía o no quien disparó ese arma -en el informe no se concreta-, un proyectil semimetálico del calibre 12 percutido por ese arma de caza impactó en el cuerpo de Mohamed Hichami causándole la muerte. Fue el único disparo que recibió. Lo mató una escopeta de caza.