EL TURISMO DEL PORRO

"Hi my friend, come to the coffee shop?"

El siempre transitado paseo de 'Las Ramblas', en Barcelona, se ha convertido en un hervidero de personas de personas de origen pakistaní y marroquí que ofrecen a los turistas extranjeros la posibilidad de visitar uno de los 'coffe shop' de la zona para consumir cannabis

Las Ramblas, lugar elegido para captar a turistas extranjeros que buscan fumar cannabis.
Las Ramblas, lugar elegido para captar a turistas extranjeros que buscan fumar cannabis.

La nueva Holanda. Así es como definen muchos portales de referencia en el consumo de canabbis a Barcelona. Que Cataluña se ha convertido en el gran referente en turismo extranjero en España es una realidad. Así lo reflejan los datos del INE que muestran como sólo entre los meses de junio, julio y agosto la Ciudad Condal supo atraer el interés de cerca de tres millones de personas foráneas. Barcelona se caracteriza por ser una ciudad cosmopolitan donde toda cultura tiene cabida. Sus atractivos turísticos se centran en una gran oferta cultural, la posibilidad de disfrutar de la playa y la montaña, y como no, su gastronomía. Pero durante los últimos años ha crecido un nuevo tipo de turismo relacionada con el consumo de cannabis y al que se le ha denominado 'turismo del porro'.

"Eh amigo, ¿coffe shop?", "Hi my friend, Come to coffe shop?". Durante los cerca de 1,2 kilómetros de recorrido que tiene 'Las Ramblas' es muy difícil, por no decir imposible, no escuchar esta pregunta. Este enclave turístico barcelonés, nicho de artistas callejeros, restaurantes, kioskos y por qué no decirlo, carteristas, se ha convertido también en el lugar ideal para situar a los 'captadores' de fumadores de cannabis foráneos. Estas personas, la gran mayoría marroquíes y pakistanís, se distribuyen a lo largo de todo el histórico paseo y de manera sigilosa y discreta, casi con un susurro, intentan reclutar a cualquier persona extranjera con ganas de consumir esta sustancia ilegal. 

Este 'boom' se ha producido en Barcelona porque Cataluña puede presumir de contar con 200 asociaciones cannábicas, de las cerca de 500 que existen en España. Es decir, casi la mitad de ellas. En España, el consumo y venta de droga no está legalizado, pero la aparición de estos clubes sociales donde se fuma se ha realizado gracias a un vacío legal. Para una actividad legal, estos clubs han de ser privados y los nuevos miembros tienen que ser apadrinados por un amigo para poder acceder. No se vende marihuana a los socios, pero estos últimos participan en los gastos de funcionamiento del club y en los de la producción de la marihuana en función de su consumo. O lo que es lo mismo, pagan una tasa para producir la sustancia ilegal y luego pueden consumirla de manera gratuita. 

Este mensaje confronta de manera directa con este nuevo 'turismo del porro'. Porque en realidad lo que ofrecen este tipo de personas que se colocan de manera estratégica en 'Las Ramblas' es una actividad a todas luces ilegal. De hecho, para inscribirse en un club social de cannabis la persona ha de residir en España. Según las propias asociaciones, el objetivo es que el ciudadano que quiera, pueda ir al club de su barrio cuando uno quiere fumar con sus amigos. Es más, defienden que esta práctica es una manera de evitar "el narcoturismo" que se producen en otras ciudades como Amsterdam, ciudad precisamente con la que comparan a Barcelona. 

Un potencial negocio

El problema, es que hay algunas personas que han visto en estos clubes un negocio con muchas posibilidades de explotación. Este planteamiento ha derivado en la apertura de nuevos locales en la Ciudad Condal que se dedican a la captación de los turistas para atraerlos a sus 'asociaciones legales'. De hecho, existe una aplicación para el móvil que te sitúa en el mapa cualquier club social de cannabis por si el turista no ha sido sorprendido o sorprendido por una de estas personas que intentan atraerlos hacia los locales.

Por el momento, esta moda no ha llegado a otras comunidades autónomas como así lo confirma Jose Francisco Horcajo, responsable de la Policía Municipal de Madrid en CSIT Unión Profesional: "Todavía no hemos tenido ninguna queja sobre alguien que haya sido asaltado en la vía pública ofreciéndoles ir a ningún local para fumar ninguna sustancia ilegal", De todos modos, el mismo responsable sindical no descarta la posibilidad que al final esta práctica termine por llegar a la capital de España. "Casi todas estas modas comienzan en la Ciudad Condal porque es una ciudad más cosmopolitan", afirma.

Aunque, que los turistas no sean el objetivo de estas asociaciones en Madrid no significa que la Policía Nacional no controle exhaustivamente su actividad. De hecho, en apenas seis meses los agentes  del Cuerpo Nacional de Policía han desmantelado cuatro asociaciones en la capital que se dedicaban a traficar esta sustancia ilegal. El número de grupos de este tipo en Madrid es fluctuante, aunque no muy grande, quizá no pasen de la veintena. De los más conocidos son los de Doctor Esquerdo y Paracuellos. Otro muy frecuentado se encontraba en Capitán Haya, aunque fue intervenido el pasado diciembre por la Policía Municipal.