QUINIELAS DEL PP PARA EL NUEVO GOBIERNO

Los cuatro supervivientes de Rajoy

Fátima Báñez, Rafael Catalá, Íñigo Méndez de Vigo y Soraya Sáenz de Santamaría son los únicos nombres que hoy dan por seguro en el PP que continuarán en el Gobierno. También se da por segura la entrada de nuevas caras como la de Álvaro Nadal y María Dolores de Cospedal. Y se rumorea con las opciones de Casado, Rudi y Bauzá

Fátima Báñez, Íñigo Méndez de Vigo, Rafael Catalá y Soraya Sáenz de Santamría.
Fátima Báñez, Íñigo Méndez de Vigo, Rafael Catalá y Soraya Sáenz de Santamría.

Soraya Sáenz de Santamaría, Fátima Báñez, Rafael Catalá e Íñigo Méndez de Vigo son los únicos nombres que por el momento dan por seguros en el Partido Popular para continuar en el nuevo Gobierno de Mariano Rajoy, si finalmente consigue los apoyos suficientes para ser investido. El resto del Ejecutivo, en parte, dependerá de cómo se resuelvan las guerras internas que por el momento hay abiertas tanto en el Gobierno como en el PP. “Rajoy ya no está tan fuerte como en 2011. Hoy tendrá que templar más gaitas”, advierten fuentes ‘populares’.

Y hay un ejemplo muy concreto: Cristóbal Montoro, el actual ministro de Hacienda. En 2011 volvió al Gobierno de la mano de Rajoy. Y su nombramiento ya generó controversia. Hoy, casi seis años después, su posición dentro del partido cada vez está más cuestionada. “Existe mucha división interna sobre su continuidad”, reconocen fuentes parlamentarias ‘populares’, que además no se olvidan de la entrevista que el ministro concedió en octubre del año pasado al diario El Mundo en la que puso en evidencia su guerra cuando aseguró que algunos de sus compañeros "se avergüenzan de ser del Partido Popular". Unas incendiarias declaraciones que aún resuenan con fuerza.

La situación de su compañero económico, Luis de Guindos, también es una incógnita. Hace menos de un mes, el ministro de Economía volvió a asegurar que su “intención” es dejar la política en cuanto Mariano Rajoy logre formar el nuevo Gobierno. Entonces, los rumores sobre la posibilidad de que pudiera ocupar una vicepresidencia económica estaban en su máximo esplendor. Su nombre sonaba como contrapeso al poder gubernamental de Soraya Sáenz de Santamaría.

De hecho, en el PP, hubo quien rápidamente interpretó que el ‘caso Soria’ (la marcha atrás en el nombramiento del exministro de Industria como director ejecutivo del Banco Mundial por parte del Gobierno de Rajoy) fue consecuencia de esa guerra interna que supuestamente existe en La Moncloa entre el llamado G-8 (los ministros “amigos” de Rajoy) y los sorayistas. Hay ‘populares’ que vieron en ese escándalo político una mano negra gubernamental. Una manera de apartar de la carrera por el poder monclovita a Guindos.

Esto significaría que el área económica del nuevo Gobierno podría sufrir una remodelación total. Si finalmente De Guindos cumple con su intención inicial de abandonar la política, Rajoy tendrá que buscar a un nuevo ministro de Economía, que habría que ver si también se queda con Hacienda si Montoro cae, y para cuyo puesto suena con fuerza el actual Director de la Oficina Económica de Moncloa, Álvaro Nadal. Sin duda alguna, el mejor escenario para Santamaría, que no sólo se quitaría de en medio al único ministro que podría hacerle sombra y restarle poder, sino que además, el Ministerio de Economía pasaría a estar dirigido por uno de sus aliados.

Eso sí, en Génova cada vez tienen más claro que si Guindos finalmente decide quedarse una legislatura más, probablemente vaya acompañado de una vicepresidencia. En el PP ya no se atreven a descartar cambios en este sentido. Tienen claro que la continuidad de Santamaría en el nuevo Gobierno de Rajoy está asegurada, pero ponen en cuestión que siga acumulando el poder que tenía hasta el momento, donde ha llegado a ocupar hasta 12 cargos a la vez.

De hecho, si Rajoy finalmente decidiera crear una vicepresidencia económica y dársela a Guindos, Santamaría ya perdería automáticamente una de sus actuales responsabilidades: la vicepresidencia de la Comisión de Asuntos Económicos. O lo que es lo mismo, dejaría de ser la máxima responsable económica, por encima de los ministros económicos, en ausencia de Rajoy.

La quiniela de nuevas caras

Aunque la área económica no es la única disputada en este momento. La cartera de Exteriores vuelve a ser una de las más cotizadas. El deseo de José Manuel García Margallo por continuar al frente de ella es evidente. Un deseo que, sin embargo, no comparte un sector muy amplio del PP, que le identifica como el “verso suelto” del Gobierno. Su amistad con Rajoy le ha protegido durante toda esta legislatura, pero no está claro que vuelva a tener silla en el Consejo de Ministros. Hay ‘populares’ que ya le ubican en alguna embajada u organismo internacional y colocan en su lugar a Jorge Moragas. Es el puesto que anhela el jefe de Gabinete del presidente del Gobierno (con rango de secretario de Estado) desde el inicio de su carrera política.

Seis años después de ser la sombra de Rajoy en el Gobierno, podría ser el momento de premiarle, aunque hay fuentes que apuntan a una “carambola” que se podría producir si este puesto desata la guerra. “No sería la primera vez que ante conflictos de este tipo Rajoy actúa de una manera salomónica. Podría ser que no se la dé a ninguno y opte por Íñigo Méndez de Vigo”, que por otra parte también es otro de los eternos aspirantes a este puesto. Moragas en ese caso continuaría al lado del presidente.

Rajoy, en 2011, cuando se decantó por Margallo para Exteriores dio a Méndez de Vigo la secretaría de Estado de Relaciones con la Unión Europea. Entonces, el rumor más generalizado era que cuando pudiera le daría una cartera ministerial. Y así fue. Hoy es uno de los que se da por seguro que continuará en el Gobierno, aunque no se confirma que sea al frente de Educación. La marcha que sí se da por descontada en el PP es la del actual ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. Y todo parece indicar que el destino que le espera es una embajada.

Todos estos movimientos e incógnitas dejarían varias vacantes vacías en el Consejo de Ministros. En el Partido Popular, las quinielas ya corren como la pólvora. Hay dos nombramientos que casi se dan por asegurados. Uno es el de Álvaro Nadal, para Economía (si Guindos finalmente se marcha) o para Industria, y el otro es el de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, a la que se ubica en Interior.

Aunque no son los únicos. En el PP creen que sería posible que alguno de sus vicesecretarios más jóvenes diera el salto al Gobierno, como es el caso de Pablo Casado. Pero también algunos de sus ‘exbarones’ regionales. Y aquí suenan principalmente dos nombres. El de la expresidenta aragonesa, Luisa Fernanda Rudi. “Lo ha sido casi todo en el PP, sólo le faltaría ser ministra”, deslizan fuentes ‘populares’. Y el expresidente balear, José Ramón Bauzá. Ambos, actualmente en el Senado.