DESDE LIBROS A UN MANDIL

Los regalos más absurdos que recibió Doña Letizia el pasado año

Los Reyes recibieron un total de 378 obsequios durante 2016, y de esos 143 fueron exclusivamente para el Rey

Los Reyes, en pleno saludo el día de la investidura de Felipe VI.
Los Reyes, en pleno saludo el día de la investidura de Felipe VI.

Los regalos llamados 'de empresa', que en muchas ocasiones son devueltos para que nadie pueda tildar de cohecho el recibir los mismos, parece que son bien recibidos en la Casa Real, donde además llegan con bastante regularidad, si se atiende a los datos hechos públicos sobre el tema por dicha institución.

Según los mismos, que se contienen en un extenso documento que ha publicado la Casa Real, sólo durante el pasado año los reyes Felipe y Letizia recibieron un total de 378 obsequios, de los que casi una tercera parte, 143, eran exclusivos para el monarca, mientras que el resto iban destinados a la reina y sus hijas, así como a los abuelos de éstas, el Rey emérito Don Juan Carlos y Doña Sofía.

La variedad entre esos regalos era la nota predominante, y se podía encontrar de todo. En el caso de los del monarca, desde una cazadora personalizada de aviador o un reloj de edición limitada de El Quijote, a maquetas de aviones, equipación deportiva o una pluma serigrafiada.

Sin duda que nada que ver con los que recibió su esposa. Doña Letizia, en donde había si cabe todavía mayor diferencia entre unos y otros, ya que lo mismo le llegó un mandil de cocina que varias cajas de productos cosméticos, un mantel y hasta un retrato enmarcado de su marido, Felipe VI.

La reina también fue obsequiada, entre otras cosas, con dos bonitas cajas, tres platos decorativos, un bolso, doce prendas textiles (entre camisetas y echarpes) y treinta libros, por aquello de su conocida afición por la lectura.

Entre los obsequios que la gente ha mandado para las hijas de los monarcas se encuentran cómics, tazas, camisetas, juegos, colgantes y hasta dos mascotas, aunque la Casa Real no ha querido especificar de cuáles se trataba, quizás para no levantar ninguna suspicacia más.