MUAY THAI

"Quiero competir"

Los moratones y el dolor muscular o el provocado por los golpes, no son motivo suficiente para terminar con la ilusión y la perseverancia de Aída González, una joven madrileña, que ha descubierto en el arte marcial tailandés, su pasión, y quizá su nueva profesión

Aída González entrenando muay thai. | ED
Aída González entrenando muay thai. | ED
"Quiero competir"

"En cuanto entro por la puerta del gimnasio, ya desconecto del mundo. Ahora quiero competir, aunque sea muy duro el entrenamiento y en España no se pague bien a los luchadores. Me encanaría sentir la sensación de estar en el rin y tener a mi gente apoyándome, la sensación de saber si voy a ganar o perder...Tiene que ser emocionante", afirma Aída González, de 24 años. 

Puñetazos, golpes con los codos, patadas o barridos son algunas de las acciones que se pueden practicar en una pelea de muay thai, que curiosamente, es el único deporte en el que los adversarios terminan dándose un abrazo. 

También conocido como el boxeo tailandés, debido a su origen, el muay thai, cada vez gana más adeptos en nuestro país. La fuerza, constancia, control mental y valores que este arte marcial exige, hace que su fama traspase fronteras y que, poco a poco, vaya afianzándose en países en los que hasta hace poco no se conocía. 

Aunque en España, todavía no hay federación de muay thai, ya son muchas las asociaciones y gimnasios en los que se imparte este deporte, que también atrae a muchas mujeres, como Aída, quien tras un año practicándolo, ha encontrado en esta práctica su pasión, y posiblemente su futura profesión.

"No sabría explicar lo que siento cuando lucho. Supongo que es lo que siente un bailarín cuando baila. Empecé a entrenar porque soy una persona muy nerviosa y bastante bruta. Probé muchos deportes hasta que un amigo me animó a probar este arte marcial y desde entonces, estoy enganchada ", explica la joven administrativa.

A pesar de su entusiasmo y dedicación, Aída sabe que sería muy difícil o casi imposible vivir de este deporte en España, pues según explica, "no está nada valorado, teniendo en cuenta lo duro que es y la constancia que exige". De hecho, la campeona del mundo de Muay Thai es una española, Ana Castelló Muñoz, quien no ha encontrado a ningún patrocinador que le apoye económicamente.

"Para mí lo más duro de este deporte son los moratones y el dolor al día siguiente de entrenar. Me duelen las piernas, los codos los tengo destrozados, las rodillas...Además, hay que tener mucha resistencia: los tres minutos en el rin, se hacer muy largos", confiesa la joven, quien ha practicado boxeo desde los 13 años. 

Aída

Además de los golpes y de la resistencia que Aída tiene que soportar, también debe enfrentarse a un 'mundo de hombres', pues en el muay thai, como la mayoría de artes marciales no abunda la presencia femenina. Sin embargo,  Aída afirma no haber sentido machismo, de momento. "No considero para nada que haya machismo en este deporte. He visto muchas peleas en las que la chica gana al chico por goleada", apunta.

Para finalizar, Aída explica que le gustaría tener su primer combate antes de verano, algo para lo que tendrá que seguir entrenando duramente varias horas cada día y cuidar mucho su alimentación.