EL GOBIERNO DE REVILLA, EN VILO ANTE LOS PROBLEMAS SOCIALISTAS

Sánchez envió a Narbona a Cantabria a intentar parar la crisis interna

Pedro Sánchez envió a la presidenta del partido a arreglar el duro conflicto abierto en el seno de la formación. El enfrentamiento revanchista entre el nuevo secretario general ‘sanchista’, Pablo Zuloaga, frente a Eva Díaz Tezanos, vicepresidenta del gobierno cántabro -y ‘susanista’- abrió una crisis que se ha trasladado al Gobierno de Cantabria, donde el PSOE tiene cuatro consejeros. La crisis incluso ha hecho salir a Rubalcaba a la palestra

Cristina Narbona, durante un curso en la Universidad Menéndez Pelayo en Santander el pasado mes de agosto. | UIMP
Cristina Narbona, durante un curso en la Universidad Menéndez Pelayo en Santander el pasado mes de agosto. | UIMP
Sánchez envió a Narbona a Cantabria a intentar parar la crisis interna

La política cántabra baila al son de los movimientos en el seno del PSOE. La crisis interna que ha fragmentado al partido tras las primarias del pasado mes de julio y la política revanchista de la nueva dirección está teniendo sus efectos también en el Gobierno cántabro, donde los socialistas llegaron a un pacto con Miguel Ángel Revilla y tienen cuatro consejeros. Este martes, el Partido Regionalista Cántabro (PRC) de Revilla y el PSOE de Cantabria mantuvieron la primera reunión para revisar su pacto de gobierno, firmado en el año 2015 y que, hasta ahora, no había dado muestras de tambalearse.

Pero la victoria del ‘sanchista’ Pablo Zuloaga no solo ha dado la vuelta a su formación -tras vencer a la vicepresidenta del Gobierno, Eva Díaz Tezanos- sino que está poniendo en aprietos al propio Gobierno. La nueva dirección socialista impuso cambiar a uno de los cuatro consejeros que el PSOE tiene en el Ejecutivo, dos altos cargos y otras modificaciones en la propia estructura gubernamental con el objetivo de quitar a personas afines a la anterior dirección y restarle poder a Tezanos -una manera de intentar neutralizar su poder y eliminar la bicefalia que surgió tras las primarias, al tener en la vicepresidencia del Gobierno a una persona distinta a la secretaría general.

El enconamiento en el PSOE cántabro ha ido ‘in crescendo’ durante el verano, hasta el punto de que Pedro Sánchez envió a Cristina Narbona a tratar de calmar los ánimos entre los compañeros -entre los que se encuentra el secretario de Infraestructuras y Transportes de la Ejecutiva de Sánchez y portavoz del PSOE de Santander, Pedro Casares-. La presidenta del partido se trasladó durante los últimos días de agosto a Santander, donde intervino en el curso de verano de la Universidad Menéndez Pelayo 'Quo Vadis Europa? V 60 años después de Roma', organizado por Josep Borrell. 

 

Pero, además, Narbona aprovechó para mantener reuniones con dirigentes del partido para mediar y encontrar una solución pactada para salir de la mejor manera del conflicto, según han confirmado fuentes socialistas a este diario. Pero fue imposible. Los intentos de Narbona por hablar con unos y otros fueron infructuosos, la crisis interna continuó y Narbona se vio obligada a pedir refuerzos de Ferraz. 

Además, el nerviosismo por la situación llegó a Revilla – más favorable a Susana Díaz que a Sánchez, dicho sea de paso-, que veía cómo el enfrentamiento interno salpicaba directamente a su Gobierno. Tras los intentos infructuosos de Narbona, tuvo que ser Sánchez en persona quien se reuniera nada más comenzar septiembre con el presidente cántabro. El secretario general del PSOE tranquilizó a Revilla le aseguró que el pacto de Gobierno no caería. Eso sí, Sánchez reforzó la postura de su nuevo aliado en Cantabria al frente del partido y respaldó las decisiones tomadas por el nuevo secretario general. 

Revancha como renovación

Desde el principio, Zuloaga, que ganó por 1.266 votos frente a los 1.100 obtenidos por Tezanos, pidió cambios en los socialistas en el Gobierno, muchos de los cuales mostraron su apoyo a Susana Díaz durante las primarias en Ferraz. Tras varios intentos de negociación, su ejecutiva pidió la fulminación del consejero de Educación, Ramón Ruiz, y otros dos altos cargos del Gobierno: Rosa Inés García, directora general de MARE (Medio Ambiente, Residuos y Energía de Cantabria) y a Salvador Blanco como consejero delegado de SODERCAN (Sociedad para el Desarrollo de Cantabria).

La eliminación de Ruiz del Ejecutivo regional ha provocado que incluso Alfredo Pérez Rubalcaba haya salido a la palestra para denunciar que su destitución se produce por la alineación del aún consejero de Educación con las tesis ‘susanistas’ y criticar el “error” que comete el partido al actuar de este modo.

rubal

Pero no solo eso. Zuloaga pretende restarle poder a la vicepresidenta socialista y ha reclamado que Tezanos deje de tener el control de SODERCAN, una empresa pública que hasta este pacto de Gobierno dependía de la Consejería de Industria y pasó a estar en manos de la vicepresidenta. La idea de la nueva dirección socialista es que la empresa pública pase a depender de la Consejería de Economía y Hacienda, controlada por el también socialista Juan José Sota. Desde el PRC, se han negado en redondo a esta petición socialista: si SODERCAN deja de depender de Vicepresidencia, pasará a Industria, en manos del PRC. De este modo, Zuloaga se encuentra con una papeleta que resolver: continuar con su revancha y ceder una parcela de poder al PRC o dejar que sea Tezanos quien siga manteniendo bajo su mando la empresa.

El cambio en la Consejería de Educación tampoco se ha materializado. El pretexto que dan desde el PRC en este caso es que no puede existir un “vacío de poder”, de modo que el consejero propuesto, Francisco Fernández Mañanes, tiene que contar con un organigrama completo para la consejería, según explicó el portavoz del PRC, Rafael de la Sierra, tras la reunión de este martes. 

En cualquier caso, Revilla no aceptará los cambios a cualquier precio. El presidente cántabro tiene la sartén por el mango, con la llave de un posible adelanto electoral con una situación favorable para su partido, dado el panorama que tienen PSOE y PP, con fracturas internas en ambas formaciones. Por eso, aprovechará la coyuntura para sacar provecho de la crisis y mejorar el pacto que tiene con los socialistas. En la reunión de este martes, el PRC ha pedido cerrar los presupuestos del año que viene de manera prioritaria y como contrapartida al cambio de consejero.

Mala situación también para el PP

Aunque por el momento no se ha mencionado, la posibilidad de un adelanto electoral ronda en las cabezas de algunos dirigentes cántabros que, además, constatan que Revilla conseguiría unos buenos resultados. “Si hubiera elecciones, se saldría”, indica un político ‘popular’ a este diario.

Y es que la situación en el PP de Cantabria tampoco es muy halagüeña. Una parte de los afiliados se alzó en contra de los resultados del Congreso Regional y acusaron de ‘pucherazo’ a la dirección del partido. De hecho, tres afiliados del partido, a su vez ex altos cargos, presentaron una querella contra la presidenta del partido, María José Sáenz de Buruaga, la secretaria general del partido, María José González Revuelta, y la gerente, Jesusa Sánchez Gómez.

Las acusaciones de irregularidades durante la preparación del censo y las votaciones, en las que Buruaga se enfrentaba al expresidente Ignacio Diego, fueron constantes, hasta el punto de mostrar pruebas en las que supuestamente una sola persona pagara las cuotas de unas 500 nuevas afiliaciones. Además, denunciaron, la persona que realizó los ingresos es un discapacitado psíquico.