LA PERSONALIDAD DE LOS POLÍTICOS AL DESCUBIERTO

¿Con qué político te irías a cenar esta noche?

El escritor y grafólogo Pablo Méndez nos revela aspectos desconocidos y sorprendentes de la personalidad de nuestros políticos más afamados, a partir del análisis exhaustivo de su escritura

Letra del expresidente del Gobierno Adolfo Suárez. | ESTRELLA DIGITAL
Letra del expresidente del Gobierno Adolfo Suárez. | ESTRELLA DIGITAL
¿Con qué político te irías a cenar esta noche?

Como en un juego de mesa, Pablo Méndez nos plantea una pregunta inquietante que al tiempo es el título de su último libro: ¿Con qué político te irías a cenar esta noche? El propio autor nos facilita las claves para poder tomar una decisión, a través de un minucioso y esclarecedor estudio de la escritura de los políticos sometidos a examen en esta obra. 

Adolfo Suárez odiaba la soledad

Los cinco presidentes de la etapa democrática, otros tantos políticos de nuevo cuño entre los que bien pudiera estar el próximo inquilino de la Moncloa, así como varios nombres imprescindibles de la política española son los protagonistas de este libro, cuyas formas de escribir nos desvelan secretos que sólo por medio de la grafología es posible averiguar. Lo que ignoramos y lo que siempre nos ha intrigado de las figuras públicas más relevantes de las últimas décadas, los rasgos más íntimos del carácter de estos políticos de primera fila, las cualidades o aptitudes menos conocidas de aquellos que han regido nuestra vidas o quizá lo hagan en el futuro, emergen en este trabajo de Méndez convertido en una especie de CSI de la letra manuscrita.

Podremos saber, así, que Adolfo Suárez tenía una sociabilidad abrumadora y odiaba la soledad. Su grafía nos dice de él que era un hombre sencillo, poco amigo de aparentar y al que no le preocupaba el dinero o la posición. Cuando sus letras se inclinan hacia la derecha nos descubren a una persona de vida ordenada y honesta, con capacidad de trabajo y disposición al esfuerzo. Sin embargo, cuando se inclinan las líneas descendentes de sus letras nos encontramos ante el lado más oscuro de Suárez, su facilidad para caer en el pesimismo, su pánico a la debilidad física, al dolor o a la enfermedad.

Carrillo y Suárez tienen algunos momentos similares en su escritura

La letra de Santiago Carrillo y Suárez tienen algunos momentos similares en su escritura. La sociabilidad es una cualidad compartida. La extroversión de Carrillo, cómodo cuando estaba rodeado de gente, poseedor de un gran sentido del humor, puede que fueran características que allanaran el camino para que los dos políticos se entendieran en momentos cruciales de la transición.

Del que fuera principal oponente político de Suárez en los primeros años de nuestra recuperada democracia, Felipe González, su caligrafía nos cuenta que desde los lugares más remotos de su infancia mantiene una lucha despiadada por el autocontrol. Esa contienda consigo mismo le ha llevado invariablemente a adaptarse con rapidez al entorno, consiguiendo con ello estabilidad y coherencia en las situaciones más extremas. El autocontrol y la habilidad para adecuarse a lo que le rodea son elementos que comparte también con el desaparecido Santiago Carrillo. Asimismo, la letra de González muestra que mantiene las distancias con los que le rodean, suele tomar decisiones con rapidez, no le da demasiadas vueltas a las cosas, confía en sí mismo, conoce sus límites que nunca sobrepasa y conserva la tranquilidad en momentos difíciles.

Aznar, necesidad de superación y amor por el trabajo

En el caso de otro expresidente, José María Aznar, su letra evidencia su necesidad de superación, disciplina y amor al trabajo, pero también una dificultad notable para relacionarse con sus semejantes. Su gran capacidad de trabajo se conjuga con su disposición para no cejar nunca en su empeño de conseguir el objetivo que se propone. Aunque, eso sí, en caso de tener que elegir a alguien para llevar a cabo un proyecto complicado se elegiría, sin dudarlo un minuto, a sí mismo. Un dato singular es que la “te” de Suárez y Aznar llegan a ser exactamente iguales, lo que les hace compartir habilidades e imperfecciones, anhelos y  añoranzas.

Manuel Fraga, otro personaje histórico que a priori no despertaba una especial atracción en el prestigioso grafólogo, ha supuesto sin embargo un hallazgo, siendo uno de los políticos más difícil de analizar. En la caligrafía del que fuera presidente de la Xunta de Galicia se observa fuerza y decisión para llevar a cabo sus proyectos, hasta el punto de definirle como “una maquina de tesón o entusiasmo”.

Muchos más detalles del carácter de estos y otros personajes aparecen en los informes grafológicos que Pablo Méndez ha elaborado, al considerar “que la realidad política española estaba cambiando y resultaba muy interesante indagar en la personalidad de los nuevos protagonistas, compararla con los que ya se han ido o están en un lugar destacado”.  

La firma de Mariano Rajoy, reconoce Méndez, es “un deleite y un galimatías” para un grafólogo, en la rúbrica del actual presidente del Gobierno “brilla una personalidad misteriosa y enigmática”. Su escritura rebajada, decreciente y estrecha, su letra regresiva o angulosa, son signos interpretados cuidadosamente por el experto para obtener conclusiones.

Pelea interior de Pablo Iglesias y el optimismo de Albert Rivera

Aquellos que se han incorporado recientemente a la arena política, también están llenos de sorpresas: la pelea interior de Pablo Iglesias, el optimismo desbordante de Albert Rivera, la necesidad de victoria de Pedro Sánchez o la capacidad de Tania Sánchez para ser fría y despiadada cuando la situación lo requiere.

Resulta impresionante para los profanos lo que la grafología puede descifrar de una persona. Adictiva y tiránica para el que la práctica, según reconoce Méndez, más que ciencia parece cosa de magia sacar a la luz tantos datos sensibles de un sujeto tan solo con escudriñar su manera de escribir. Ahora, los misterios más recónditos de la personalidad de nuestros políticos han quedado al descubierto. Con esta información privilegiada es posible elegir con quién acudir a nuestra hipotética cena con un político. Información seguramente más valiosa, por aquello de conocer al contrincante, para quienes van a rivalizar en las elecciones generales que están a la vuelta de la esquina. Todos están en este libro.