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El papel fundamental de España en la nueva estrategia de EEUU en Siria

Los bombardeos ordenados por Trump tras un ataque químico en Siria se realizaron desde dos destructores que salieron de la base naval de Rota que España presta a EEUU. Allí, el Pentágono tiene desplegado un escudo antimisiles de la OTAN pero sus barcos pueden cambiar de cometido
 

El destructor USS Ross, uno de los que han atacado Siria, en una arribada a su base en Rota (España). | US Navy
El destructor USS Ross, uno de los que han atacado Siria, en una arribada a su base en Rota (España). | US Navy
El papel fundamental de España en la nueva estrategia de EEUU en Siria

España juega un papel fundamental en la nueva estrategia de Donald Trump en Siria. No ha habido cambio de las posiciones estratégicas del Gobierno español que, sin embargo, sí ha apoyado el ataque con 59 misiles Tomahawk a la base aérea militar de Shayrat, en la provincia de Homs, y la ha considerado “una acción limitada en su objetivo y medios”.

“Ha sido un ataque contra una base militar, no contra objetivos civiles. Sirve para mermar las capacidades militares del régimen sirio de volver a utilizar este tipo de armas [químicas] contra su población”, ha defendido el Ejecutivo de Mariano Rajoy en un comunicado. Pero, al menos por el momento, el Gobierno español no ha hablado de cambios de estrategia y hace un llamamiento a llevar a cabo un proceso de transición, al amparo del Consejo de Seguridad de la ONU.

Sin embargo, España tiene un papel fundamental en el conflicto. Los acuerdos entre Madrid y Washington para la utilización las bases de Rota y Morón se torna básica para la acción militar de EEUU en el Mediterráneo. De hecho, los destructores USS Ross y USS Porter desde los que se lanzaron los misiles a la base militar controlada por el Gobierno sirio habían salido unos días antes de la base española situada en Cádiz. En ese momento, nada hacía presagiar que su misión de patrulla por el Mediterráneo acabaría convirtiéndose en una de ataque directo al régimen de Al Asad.

Pero eso poco importa en el acuerdo cerrado entre Washington y Madrid para la utilización de bases españolas, el llamado ‘Acuerdo conjunto de entendimiento de Defensa entre el Reino de España y los Estados Unidos de América’, que se controla con el Comité Permanente Hispano-Norteamericano. Gracias a ese acuerdo, que incorporó un Segundo Protocolo respecto a Rota en 2013, EEUU puede estacionar “cuatro destructores estadounidenses dotados del sistema de radar AEGIS” como parte de “la participación de España en el programa de defensa contra misiles balísticos de la Alianza Atlántica”.

Sin embargo, el acuerdo no solo permite el estacionamiento para su uso en el escudo antimisiles sino que, si como ha ocurrido en esta ocasión, el Gobierno de EEUU cambia su estrategia, los barcos “pueden responder a los cometidos de su gobierno les encomiende”, asegura una fuente del Ministerio de Defensa. De hecho, en este caso los buques lanzaron los misiles no como parte del escudo antimisiles de la OTAN, sino como fuerza estadounidense.

En el acuerdo, se reconoce que la ‘US Navy’ tendrá que utilizar “procedimientos de notificación de llegada, prioridad de entrada y atraque y cuantas se estimen necesarias” a la Armada española. En el caso de los destructores implicados en el ataque a Siria, también fue así aunque varios días antes de la madrugada de este 6 de abril, cuando se produjo el ataque.

Hace apenas un mes el Gobierno español reafirmó su voluntad de mantener los acuerdos con EEUU. “No vamos a renunciar ni al Convenio ni a las bases. Si lo hiciéramos, renunciaríamos a unos objetivos que es lo que querrían los verdaderos enemigos de la democracia y los Derechos Humanos y no vamos a darles el gusto", respondió el ministro del Exterior al diputado de Unidos Podemos Alberto Garzón durante una sesión de control al Gobierno en el Congreso.

EEUU no avisó a España antes del ataque

Otra cuestión son las vías políticas y diplomáticas que EEUU ha utilizado para avisar del ataque, lanzado de manera unilateral e independiente de la OTAN y otros países que participan de un modo u otro de la contienda en Siria. España no fue uno de los primeros estados en conocer las intenciones de Donald Trump, sino que se enteró ‘a posteriori’.

En primer lugar, el secretario de Defensa de EEUU, James Mattis, avisó al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, quien trasladó la información a los embajadores ante la OTAN de los países que participan activamente en el conflicto Sirio (Francia, Alemania, Bélgica, Turquía), según fuentes de Defensa.

De este modo, España se entera del ataque después de que se produjera, cuando la embajadora estadounidense ante la OTAN, Nikki Haley, se lo comunica a sus homólogos de los países miembros, entre ellos el embajador español. No hay obligación de hacerlo de otra manera, recuerdan fuentes oficiales.

España en el nuevo escenario de la crisis siria

Con este ataque, Donald Trump abre un escenario hasta ahora inédito. Estados Unidos no había atacado directamente posiciones del régimen sirio, en este caso una base militar. Rusia y Siria han condenado el lanzamiento de misiles, que por el momento ha dejado ocho muertos, y la posibilidad de una confrontación entre EEUU y estos países e Irán aumenta exponencialmente.

España, por el momento, no ha movido fichas en el conflicto sirio, en el que participa con el despliegue de una batería antiaérea de Patriot en la base turca de Incirlik. Ankara pidió ayuda a la OTAN en el año 2013 ante la posibilidad de que se realizaran ataques a la zona de Adana, colindante con Siria. Se activó entonces la operación ‘Active Fence’, en la que participaron Estados Unidos, Alemania y Holanda, que desplegaron misiles Patriot. Desde enero de 2015, España tiene desplegada una batería de Patriot y en este momento hay 149 militares en la base con el objetivo de interceptar y derribar misiles lanzados desde Siria.