El marido de Cristina Cifuentes hace negocios con el Ayuntamiento de Madrid

El esposo de la Delegada del Gobierno tramita licencias de actividad en la capital. Sus socios, el cuñado de una concejala y un aliado empresarial de la familia Rato

La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes. | GTRES
La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes. | GTRES

Francisco Javier Aguilar Viyuela, marido de la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, tramita licencias de actividad urbanística autorizado por el Ayuntamiento de Madrid. La empresa ‘Licencias y certificaciones de Madrid SL’, de la que el esposo de Cifuentes es vicepresidente, es una de las ECLU (Empresa Colaborado de Licencias Urbanísticas) que se creó en 2009 en paralelo a la externalización del servicio que hizo el Ayuntamiento de Ruiz Gallardón tras el 'caso Guateque'. Así, el hombre que autoriza la actividad a los locales nocturnos es paradógicamente el esposo de la mujer que tiene facultad para cerrarlas, Cristina Cifuentes, la delegada del Gobierno que manda en la Policía y la Guardia Civil.

Entre los socios del marido de Cifuentes está el hermano del abogado del 'tamayazo', Esteban Verdes

“Es obvio que el modelo que construyeron es irregular”, asegura a ESTRELLA DIGITAL el concejal del grupo municipal socialista, Diego Cruz Torrijos. “Claramente es un negocio para algunas empresas porque todo el dinero que recibía el Ayuntamiento por las tasas para tramitar las licencias, ahora lo reciben las ECLU”.

La empresa en la que trabaja el marido de la Delegada de Gobierno tiene la sede principal en la exclusiva calle Príncipe de Vergara, 136, a tres número de la Junta Municipal del Distrito de Chamartín. Las otras dos oficinas se distribuyen entre el norte y sur de la capital. Una se sitúa en la calle General Ricardos, 147, en el barrio de Carabanchel, y la segunda en la Av. Monforte de Lemos, 117 en pleno barrio de Pilar.

No está solo en este oficio. El marido de la Delegada del Gobierno tiene como socios en ‘Licencias y certificaciones de Madrid SL’ a personalidades conocidas en el aparato del PP de Madrid. Los principales, Rafael Verdes López Diéguez y Gonzalo Martín Borregón García Chica, ambos apoderados de la empresa.

Rafael Verdes es el hermano del abogado y afiliado del PP, Esteban Verdes, y por tanto cuñado de concejala del Ayuntamiento de Madrid, Paloma García Romero.

Manchado por el ‘tamayazo’, Esteban Verdes fue denunciado por el PSOE por hacer de intermediario entre el tránsfuga Eduardo Tamayo y el entonces secretario general del PP de Madrid, Ricardo Romero de Tejada. La cuñada de Rafael Verdes es Paloma García, concejala del Ayuntamiento de Madrid y esposa de Esteban Verdes. Su trayectoria siempre ha estado ligada a la carrera de Ruiz Gallardón. Fue su viceconsejera de Presidencia en la Comunidad de Madrid, y a partir de 2003, concejala del consistorio que Gallardón gobernaba.

Viyuela fue director general del Patrimonio Cultural cuando Cifuentes estaba en el Consejo de Cultura de la Comunidad de Madrid

El segundo camarada del marido de Cristina Cifuentes ligado al PP es Gonzalo Martín Borregón García Chica. Secretario y consejero de Telemadrid desde 1992 hasta 1997, es socio habitual de la familia de Rodrigo Rato. Así, el registro Mercantil muestra varias compañías en las que está asociado con la ex esposa, los hermanos y cuñados del expresidente de Bankia. Comparte consejo de administración en Hispánica Arte SL, Muinmo SL, Mundiclass SL, Independencia Plaza SA o Europea de Bebidas entre otras.

El concejal socialista Diego Cruz incide en la “casualidad” de que en este negocio  haya gente relacionada con el Partido Popular. “El marido de Cifuentes y otra vez, Verdes. Sorprende que siempre aparezcan las mismas personas”.

Aguilar Viyuela fue nombrado director general del Patrimonio Cultural en 1999 cuando Cristina Cifuentes estaba en el Consejo de Cultura de la Comunidad de Madrid y era diputada de la Asamblea regional. El consejero de Educación por aquel entonces era Gustavo Villapalos, ex rector de la UCM. Siempre a la sombra de la carrera de su mujer, no se prodiga ante los medios ni aparece de su brazo en los actos públicos. Disfruta de una discreción que le ha permitido moverse con ligereza de una empresa a otra junto con sus aliados empresariales muy cercanos al PP.